La Ribera navarra ha vuelto a dar una lección de compromiso y mimo por su entorno natural. Este pasado fin de semana, la capital ribera se convirtió en el epicentro del voluntariado ecológico con la celebración de la IV jornada de limpieza del río Ebro en Tudela. La iniciativa, enmarcada dentro del programa #CompromisosLocales impulsado de forma conjunta por la Fundación Enhol y Jata Electrodomésticos, logró reunir a una marea humana de casi doscientas personas dispuestas a sanear las márgenes y las aguas del río[cite: 4].
Esta cuarta edición ha servido para consolidar una de las citas medioambientales con mayor continuidad y arraigo de la comarca, sumando además este año un importante reclamo: la incorporación del parque de aventura Sendaviva como nuevo colaborador oficial de la jornada[cite: 4].
Limpieza por tierra y agua: Despliegue en el embarcadero
La movilización ciudadana arrancó a primera hora de la mañana en el embarcadero de Tudela, donde los voluntarios fueron recibidos con un desayuno saludable por cortesía de Lacturale[cite: 4]. Con las fuerzas cargadas, el contingente de operarios altruistas se distribuyó estratégicamente por diversos puntos críticos del cauce y sus alrededores para iniciar la retirada de plásticos, latas y toda clase de desechos[cite: 4].
La gran singularidad de esta cita es que la recogida no se limitó a las orillas. Gracias a la implicación del club Enhol–Ebrokayak, decenas de participantes pudieron embarcarse en un paseo lúdico en kayak, lo que permitió retirar la basura directamente desde el agua y acceder a los recodos más complejos y bloqueados del Ebro, uniendo deporte, diversión y ecologismo activo[cite: 4].
Concienciación familiar y broche de oro en Sendaviva
Desde la organización del evento insisten en que el verdadero éxito no radica en la cantidad de kilos de basura retirados, sino en sembrar una semilla de respeto en la comunidad[cite: 4]. "Buscamos no solo actuar, sino involucrar a las personas, especialmente a las familias, para que entiendan el impacto que tienen sus acciones y se sientan parte del cambio", detalló Natalia Oliver, coordinadora de la Fundación Enhol[cite: 4]. En esta misma línea, los más pequeños disfrutaron de talleres de educación ambiental específicos diseñados por Emylearning[cite: 4].
Tras culminar las labores de saneamiento, los voluntarios disfrutaron de un merecido almuerzo de convivencia ofrecido por El Obrador de Villa Javier[cite: 4]. Como gran novedad de este año, y para reforzar el carácter experiencial de la jornada, todos los participantes se trasladaron por la tarde a las instalaciones de Sendaviva, donde tuvo lugar el acto de clausura y fin de fiesta[cite: 4].
El valor de la alianza local
Por su parte, Guillermo García, gerente de Jata Electrodomésticos —firma que fabrica y diseña una parte relevante de sus productos en su planta de Tudela—, quiso poner en valor el impacto de la colaboración entre el tejido asociativo y el empresarial[cite: 4]: "Este tipo de iniciativas demuestran que cuando empresas y organizaciones trabajan juntas por un objetivo común, el impacto es mucho mayor. No se trata solo de un día, sino de generar una conciencia que permanezca en el tiempo”[cite: 4]. Un paso al frente que demuestra que el cuidado del planeta empieza siempre cuidando lo local[cite: 4].