La bandera de España quedó ayer martes en el centro de una nueva polémica política en Navarra. La presidenta del Gobierno foral, María Chivite, lamentó que se hubiera producido “cierta polarización en determinados momentos” durante los Sanfermines.
Chivite valoró las fiestas de Pamplona como unos días de “convivencia y disfrute”. Al hablar de esa polarización, se refirió tanto al apoyo a la selección española en la Plaza de Toros como a las protestas protagonizadas por sectores de la izquierda abertzale.
Sus palabras provocaron la reacción de UPN, que consideró que la presidenta había situado en un mismo plano a quienes mostraron la bandera de España para animar a la selección y a quienes insultaron los símbolos nacionales o realizaron cánticos de apoyo a ETA.
Durante su balance de los Sanfermines 2026, Chivite también destacó el “broche fantástico” que había supuesto el gol del navarro Mikel Merino, decisivo para la clasificación de España para la final del Mundial.
La presidenta anunció que el Gobierno de Navarra organizaría una recepción oficial a los jugadores navarros de la selección española. Chivite defendió además que “todas las identidades pueden convivir siempre y cuando sea desde el respeto”.
La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, respondió con dureza a esas declaraciones. “La bandera de España no polariza, quienes siguen polarizando son sus socios de EH Bildu y la izquierda radical abertzale”, afirmó.
Ibarrola recordó que durante las fiestas únicamente se había visto a ciudadanos de Pamplona con camisetas y banderas españolas por la semifinal del Mundial. Según explicó, lo hicieron “con orgullo de ver cómo dos pamploneses les representan” en la selección.
“La equidistancia mostrada por Chivite es intolerable”, señaló la dirigente regionalista. Ibarrola acusó a la presidenta de no diferenciar entre quienes habían apoyado a España y los sectores abertzales que habían protagonizado insultos o ataques contra quienes no pensaban como ellos.
La líder de UPN criticó que Chivite hubiera alertado de una posible polarización cuando algunos ciudadanos llevaron una camiseta de la selección española, mostraron la bandera nacional o reprocharon los cánticos de apoyo a ETA.
“Es decir, la izquierda abertzale puede llevar toda la vida apoyando a ETA y a los presos, insultando y atacando a todo el que no piensa como ellos”, declaró Ibarrola. “Eso sí, cuando hay ciudadanos que llevan una camiseta de la selección o la bandera de España ante una semifinal de un Mundial, según María Chivite es cuando hay que tener cuidado porque las cosas se están polarizando”, añadió.
Ibarrola concluyó que “la convivencia en Navarra la siguen rompiendo los de siempre, la izquierda radical abertzale y EH Bildu, no quien lleva la bandera de España”.