Urroz-Villa ha vivido una de esas jornadas que dejan algo más que una foto de fiesta. El municipio ha celebrado el Día de las Cuadrillas con una propuesta que ha mezclado comida popular, juegos y convivencia entre vecinos de distintas edades, en una cita pensada para reforzar la vida comunitaria.
La jornada ha girado en torno a una idea sencilla, pero potente: hacer pueblo. Y lo ha hecho con una fórmula que ha reunido a abuelos, personas adultas y jóvenes en un mismo ambiente festivo, compartiendo mesa, risas y pruebas en equipo en pleno centro de la localidad.
El sábado ha comenzado con la preparación de una comida popular autogestionada por vecinos y vecinas de Urroz-Villa. Alrededor de 50 personas se han reunido en la carpa instalada en la plaza para participar en este encuentro, que ha servido como punto de partida de una celebración marcada por el ambiente cercano y la implicación del pueblo.
Después de la sobremesa ha llegado uno de los momentos centrales del día: la Kuadriketa, un concurso de cuadrillas no competitivo que está recorriendo distintos municipios de la Montaña Navarra con el objetivo de fomentar la convivencia y reforzar los lazos entre vecinos. En Urroz-Villa, la actividad ha reunido a más de 60 personas de tres generaciones.
La propuesta ha permitido redescubrir el patrimonio local a través del juego. Las cuadrillas han participado en pruebas para todos los públicos, con retos de ingenio, habilidades artísticas y culturales, pequeñas dinámicas de destreza rural, preguntas vinculadas al municipio y juegos cooperativos planteados para compartir y no para competir.
Cada prueba se ha ido eligiendo al azar mediante una ruleta, una fórmula que ha dado agilidad al encuentro y que ha contribuido a mantener el tono desenfadado de toda la tarde. En cada reto han intervenido todas las cuadrillas, en un ambiente de humor y participación colectiva.
Uno de los rasgos más llamativos de esta edición ha sido precisamente la composición de los grupos. Las cuadrillas se han formado también al azar, de manera que en cada equipo han convivido personas de diferentes edades. Ese cruce generacional ha sido una de las claves de una jornada que ha buscado unir al pueblo desde la colaboración.
El concurso ha estado presentado por los humoristas Sergio de Andrés y Maikampanilla, que han aportado ritmo y un tono festivo a una actividad que no persigue señalar a un ganador concreto. La filosofía de la Kuadriketa ha sido otra: que gane el conjunto del pueblo, poniendo en valor la participación, la vida comunitaria y el encuentro entre vecinos.
Iker Ablanedo Raro, miembro de la Comisión Gestora de Urroz-Villa, ha resumido así el resultado del encuentro: “el evento ha sido muy dinámico y divertido. Nos ha gustado mucho que participaran personas de distintas generaciones y haber puesto en valor el patrimonio del municipio. Esperamos que esta sea la primera edición de muchas más para que todo el pueblo se sume”.
La Kuadriketa es una propuesta promovida por Cederna Garalur y El Buen Vivir para dinamizar la vida comunitaria a través del juego en cuadrilla. Entre sus objetivos figuran el impulso de la convivencia, la cohesión social, el ocio saludable y la puesta en valor del patrimonio de los pueblos navarros.
La iniciativa cuenta además con la colaboración del Programa Innova de Fundación Caja Navarra y Fundación “la Caixa”, el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, la Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Navarra.
Hasta ahora, el proyecto ha pasado por Aoiz, Cáseda, Jaurrieta, Monreal, Sangüesa y el Valle de Lizoáin-Arriasgoiti. La primera final de esta edición, centrada en la Montaña Navarra, se celebrará el próximo 25 de abril en Sangüesa, antes de que la propuesta continúe su recorrido por otros puntos de Navarra con la misma idea de fondo: reforzar la convivencia y dar vida al pueblo desde dentro.