Andosilla volverá a vivir una de sus mañanas más sobrecogedoras el próximo viernes 3 de abril de 2026, cuando sus calles se transformen otra vez en el escenario del Vía Crucis Viviente, una de las citas más singulares de la Semana Santa en Navarra. La representación arrancará a las 10.00 horas y, una hora después, a las 11.00 horas, abrirá el ya tradicional mercado hebreo, que acompañará la jornada con puestos y ambientación artesanal.
No es una procesión al uso. En Andosilla, el Viernes Santo se convierte en una escenificación a cielo abierto en la que el pueblo deja de parecer un pueblo por unas horas para asemejarse a la Jerusalén del año 33. La representación la impulsa la asociación Marcha Joven junto al Ayuntamiento y vuelve a reunir a vecinos de la localidad en un relato que avanza desde el juicio de Pilatos hasta la crucifixión y la sepultura de Cristo.
El momento que más impresiona a quienes acuden por primera vez llega cuando el actor que interpreta a Jesús carga con una cruz de más de 100 kilos y recorre con esfuerzo las calles del casco antiguo. Esa imagen, sumada al silencio del público y a la megafonía instalada a lo largo del recorrido, convierte la representación en una experiencia muy distinta a la de otros actos de Semana Santa. Los asistentes pueden seguir en directo los diálogos y las escenas mientras el pueblo entero se convierte en decorado y platea al mismo tiempo.
La escenificación recorre las 14 estaciones de la Pasión y termina en la plaza General López del Val, donde se representa la parte final y más conmovedora del acto. Allí tienen lugar el despojo de vestiduras, la crucifixión, la muerte, el descendimiento y la sepultura. Para esa escena final, el Ayuntamiento ha habilitado gradas con entrada de 5 euros, un dato importante para quienes quieran ver con comodidad el desenlace de la representación.
La recomendación para quien quiera acudir es sencilla: llegar con antelación. La obra comenzará a las 10.00 horas y el recorrido concentra buena parte de la expectación desde el inicio. Además, la organización ha previsto primeras filas para personas con movilidad reducida, cuatro zonas de descanso y sillas para personas mayores o con dificultades de movilidad durante la jornada, con el objetivo de hacer el acto más accesible.
Después de la representación, el ambiente seguirá en la calle con el XXI Mercado Hebreo, que este año contará con una treintena de puestos de producto local y artesanía, además de talleres de cerámica y forja, juegos de madera, actividades infantiles y espacios de elaboración de productos y aceites esenciales. A las 12.00 horas está prevista también la actuación de la banda de tambores de la Cofradía de la Vera Cruz de Azagra.
La fuerza de esta cita no está solo en su puesta en escena, sino también en su trayectoria. El origen del Vía Crucis Viviente de Andosilla se remonta a 1991, a partir de una adaptación de la Pasión según San Juan elaborada por José Ramón Gurpegui y el entonces párroco Javier Leoz. De aquella iniciativa nació Marcha Joven, la asociación que ha sostenido y desarrollado el acto desde entonces, hasta convertirlo en uno de los emblemas de la Semana Santa navarra.
La edición de 2026 será la 34ª de una representación que ha crecido hasta consolidarse como una de las más reconocibles de Navarra. Turismo oficial de la comunidad la presenta como una de las citas destacadas del calendario, y en Andosilla el acto mantiene ese equilibrio entre tradición religiosa, participación vecinal y atractivo para el visitante que busca algo más que un plan turístico convencional.