Museo de Memorias Inconstantes ha abierto este miércoles sus puertas en el Museo Universidad de Navarra, en Pamplona, con una propuesta colectiva que explora el carácter fragmentado, cambiante y subjetivo de los recuerdos. La exposición reúne obras de 15 artistas nacionales e internacionales y puede visitarse en la Sala Torre.
La muestra ha surgido del trabajo desarrollado por Angie Grijalva, Shalynne Ouellette y Elena Stanley Tobin, alumnas de la VIII promoción del Máster en Estudios de Comisariado del MUN. Su propuesta ha sido seleccionada entre los Trabajos de Fin de Máster de esta promoción y cuenta con el apoyo de Fundación Palazuelo.
El origen de Museo de Memorias Inconstantes está en una frase de Jorge Luis Borges: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”. Las comisarias han tomado esta reflexión como punto de partida para estudiar las piezas de la Colección Generaciones y profundizar en la naturaleza caótica y cambiante de la memoria.
La exposición reúne trabajos de Santiago Giralda, Rubén Grilo, Bleda y Rosa, Carolina Belén Martínez, Mariona Moncunill, Irene de Andrés, Juanli Carrión, Perla Zuñiga, Oriol Vilanova, Jaime de la Jara Velasco, Agnes Essonti Luque, Bestué y Vives, Leonor Serrano Rivas, An Wei y Elena García Jiménez. Todos ellos han abordado, desde distintas perspectivas, cómo los recuerdos se reescriben y reinterpretan.
Durante el estudio de la Colección Generaciones, las comisarias han encontrado numerosas conexiones entre las obras en torno a la memoria, los recuerdos y los espacios en los que estos se construyen. También han observado cómo estos asuntos han ido evolucionando entre distintas generaciones de artistas.
Esta investigación les ha llevado además a establecer vínculos con autores como Jorge Luis Borges, Mark Twain y Vladimir Nabokov. El recorrido parte de una misma idea: que “la memoria es subjetiva, fragmentada y cambiante”, una reflexión que vertebra toda la exposición inaugurada en Pamplona.
Museo de Memorias Inconstantes plantea así un recorrido por la memoria entendida como un proceso vivo y en permanente transformación. La muestra se divide en dos grandes espacios: Un montón de trozos de espejos rotos, dedicado a la fragmentación de los recuerdos, y Memorias quiméricas, centrado en cómo la imaginación permite completar esos fragmentos y construir nuevas narraciones.
La propia arquitectura de la Sala Torre se ha integrado en esta propuesta. Inspirado en la imagen borgiana del laberinto, el espacio se ha planteado como un viaje hacia el centro de la mente, donde los recuerdos se encuentran, cambian y vuelven a organizarse.
“Se puede acceder por distintas rutas porque nuestra mente no sigue un único camino para recordar, aunque se trate de un mismo recuerdo”, han explicado las comisarias de la exposición. Además, el cambio progresivo de colores claros hacia tonos más oscuros acompaña al visitante hacia las capas más profundas de la memoria.
La exposición forma parte del trabajo académico del Máster en Estudios de Comisariado del Museo Universidad de Navarra. Al término de cada promoción, los estudiantes presentan sus proyectos ante un tribunal, que selecciona una propuesta por su calidad técnica y artística para incorporarla posteriormente a la programación del Museo.
Las responsables del proyecto han destacado que el posgrado les ha permitido afrontar su primer proyecto de comisariado. “Esta exposición supone la culminación de meses de investigación, reflexión y trabajo conjunto. Hemos aprendido el esfuerzo y la complejidad que implica desarrollar una exposición de este calibre, trabajando con artistas de relevancia nacional e internacional y afrontando los desafíos”, han señalado.
También han valorado que el Máster les ha proporcionado las herramientas necesarias para investigar con rigor y enfrentarse de manera creativa a las distintas situaciones que plantea la organización de una exposición de estas características.
Museo de Memorias Inconstantes es una coproducción del Museo Universidad de Navarra y Fundación Montemadrid-La Casa Encendida, dentro de la colaboración que mantienen ambas instituciones para apoyar la creación y el talento artístico emergente.
Las obras pertenecen a la Colección Generaciones, una iniciativa de La Casa Encendida que desde el año 2000 ha respaldado a jóvenes artistas en España. El programa les ha proporcionado visibilidad y recursos para la producción y difusión de sus proyectos artísticos.