La diabetes tipo 2 ha entrado en el foco de un nuevo proyecto europeo en el que ha participado la Universidad de Navarra. La iniciativa, llamada EPIPREDIA, ha buscado personalizar el tratamiento farmacológico para acertar desde el inicio con la medicación más adecuada.
El estudio ha previsto desarrollar un kit diagnóstico basado en biomarcadores epigenéticos. Con un análisis de ADN en sangre, el test permitirá predecir la respuesta y la tolerancia al tratamiento en pacientes con diabetes tipo 2.
La investigadora Sonia García Calzón ha liderado la participación del centro académico en este proyecto, coordinado por la Lund University (Suecia). También han intervenido la Aarhus University (Dinamarca), Region Skåne (Suecia) y la Asociación Navarra de Diabetes, con parte del trabajo previsto desde Pamplona.
El proyecto ha contado con financiación europea por valor de 894.000 euros, y el Gobierno de Navarra ha concedido 200.000 euros para el desarrollo del estudio en la Universidad de Navarra. La investigación se ha planteado con una duración de tres años.
En la actualidad, la respuesta de los pacientes con diabetes tipo 2 al tratamiento farmacológico ha sido muy diferente de una persona a otra. Entre un 10% y un 30% no ha respondido bien o no ha tolerado el tratamiento de primera línea, basado en fármacos como la metformina o los análogos del GLP-1, entre los que se encuentra Ozempic.
Según el planteamiento del proyecto, estos pacientes podrían recibir un tratamiento más adecuado desde el principio. Eso favorecería un mejor control metabólico, incluyendo la glucemia y el peso corporal, y reduciría el riesgo de complicaciones renales y cardiovasculares.
“Saber cuál es el tratamiento óptimo tras el diagnóstico es crucial para disminuir la mortalidad asociada a una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo”, ha explicado García Calzón. La investigadora también ha subrayado que la personalización es clave frente al modelo de prueba-error, con un enfoque más eficaz y basado en evidencia.
EPIPREDIA ha combinado epigenética, medicina clínica y epidemiología. Para ello, se ha apoyado en cohortes de población danesa y sueca con quince años de seguimiento clínico, que han sumado aproximadamente 24.000 pacientes, una base de datos que ya se ha estado analizando.
Mediante métodos innovadores, el equipo ha identificado y validado biomarcadores sanguíneos capaces de predecir la respuesta glucémica, la tolerancia al tratamiento y los cambios de peso en pacientes recién diagnosticados de diabetes tipo 2. Además, el estudio ha analizado el impacto de los fármacos en sus células diana.
El trabajo ha culminado con la meta de crear un producto clínicamente útil para facilitar la implantación de la medicina personalizada en diabetes tipo 2. La idea ha sido que el resultado sea un kit asequible y fácil de usar en consulta.
“Este kit resultante queremos que, por un lado, sea económicamente asequible y, por otro, que resulte sencillo de implementar en la clínica, de manera similar a las pruebas de PCR utilizadas para diagnosticar el COVID u otras enfermedades infecciosas”, ha indicado la investigadora.
Según el planteamiento del proyecto, el kit permitiría un mejor control de la glucosa, un menor riesgo cardiovascular y renal, y con ello una reducción de la mortalidad asociada a la enfermedad. Además, un diagnóstico más preciso ayudaría a recortar costes sanitarios y sociales al evitar complicaciones y cambios repetidos de medicación, con impacto directo también en el entorno de Pamplona y Navarra.
“Es un proyecto con gran impacto en la salud y la sociedad, ya que la diabetes tipo 2 es una enfermedad cuya incidencia en la población va claramente en aumento”, ha concluido García Calzón.