San Adrián ha vivido otra madrugada de violencia por el ataque de un numeroso grupo de magrebíes contra varios jóvenes de la localidad. Los hechos han ocurrido este pasado fin de semana, en plenas fiestas patronales, y han terminado con varios chicos perseguidos, golpeados y refugiados en un bar hasta la llegada de la Policía Foral.
Los jóvenes de San Adrián, de alrededor de 20 años, se encontraban bailando junto a la orquesta cuando han aparecido de forma repentina entre 20 y 30 jóvenes, según han explicado fuentes consultadas por este periódico. El grupo habría comenzado entonces a perseguir y agredir a los vecinos.
Las mismas fuentes han señalado que los atacantes eran jóvenes de origen magrebí habituales de la zona. Algunos residen en localidades cercanas de La Rioja, como Calahorra o Autol y son ya conocidos en la zona por otra pelea similar ocurrida en San Adrián el año pasado.
La irrupción del grupo ha provocado una huida por las calles próximas a la zona de la verbena. Algunos jóvenes han logrado escapar, pero otros han caído durante la persecución y han sido alcanzados por sus perseguidores.
Los chicos que no han conseguido ponerse a salvo han recibido golpes, patadas y puñetazos, de acuerdo con los testimonios recabados. La situación se ha prolongado durante varios minutos y ha generado momentos de enorme tensión entre las personas que se encontraban en la zona.
Los jóvenes de San Adrián ha logrado entrar en un bar para protegerse. Allí han permanecido hasta que han llegado patrullas de la Policía Foral.
Los agentes han tenido que controlar la zona y sacar escoltados del establecimiento a los jóvenes de la localidad para evitar que fueran atacados de nuevo.
Según las fuentes consultadas, el desencadenante de los hechos habría sido un enfrentamiento ocurrido de manera previa. En esa primera pelea habría participado el padre de uno de los jóvenes de San Adrián que ya fue agredido durante los graves incidentes registrados en junio de 2025 por los magrebíes.
Los nuevos incidentes han reabierto la preocupación generada por los sucesos registrados en junio de 2025 durante el popular Día del Aguachinado. En aquella ocasión, decenas de jóvenes magrebíes irrumpieron en las celebraciones y se produjeron peleas y agresiones en la zona de la plaza del Rebote.
Aquellos hechos dejaron al menos cuatro personas heridas y provocaron varias denuncias. Algunos vídeos difundidos entonces mostraron peleas multitudinarias y ataques contra vecinos durante las celebraciones.
Personas próximas a los jóvenes afectados aseguran que los problemas no han terminado desde aquel episodio. Según explican, algunos chicos de San Adrián han recibido amenazas y evitan acudir a las fiestas de localidades cercanas por miedo a sufrir nuevas agresiones.
Las familias describen una situación de preocupación constante. Sostienen que los jóvenes se sienten amenazados y que los sucesos de este fin de semana han aumentado el temor a que vuelvan a producirse nuevos enfrentamientos.