Varias olas han roto esta madrugada contra el Paseo Nuevo de San Sebastián provocando que el agua inunde algunas calles de la Parte Vieja donostiarra. La pasada madrugada se activó la alerta roja por fuerte oleaje coincidiendo con el horario de la pleamar.
A Adriana Suárez no le quedó más remedio que vivir en San Sebastián. Los trayectos diarios de ochenta kilómetros la obligaron a tirar por la calle de en medio.