Las propias ikastolas han puesto cifras a una realidad incómoda para el discurso oficial del euskera en Navarra. En varios municipios con ikastola, el porcentaje de población que sabe euskera ha bajado en la última década.
El dato aparece en el dossier del Nafarroa Oinez 2026, elaborado por Erentzun Ikastola y San Fermín Ikastola, que incluye la evolución 2011-2021 en localidades donde están implantadas.
Uno de los descensos más llamativos es el de Sangüesa, que pasa del 11,5% en 2011 al 9,5% en 2021. También cae Estella, del 14,1% al 12,8%.
El informe recoge descensos en la Ribera. Tudela baja del 2,6% al 1,6%, y Fontellas del 2,5% al 1,9%. En Baztán también se observa retroceso.
La situación no mejora en la capital. En Pamplona, el porcentaje de euskaldunes se mantiene en el 11,4% tanto en 2011 como en 2021. Es decir, una década completa sin avance.
Hay municipios que sí crecen. Alsasua sube del 26,0% al 36,9% y Villava del 17,8% al 21,1%. Pero el mapa que dibuja el propio informe no es homogéneo. Muestra zonas donde el euskera se consolida y otras donde retrocede o se estanca.
El dossier admite que “todavía quedan muchos pasos por dar” y que la normalización está “más lejos” de lo deseado. Con estas cifras, el debate se desplaza: ya no es solo cuánto se enseña en euskera, sino por qué no se convierte en uso real en lugares donde se esperaba un efecto tractor.