FÚTBOL
Un club cercano a Navarra despide a tres jugadores relacionados con el empresario detenido Ramón Lázaro
Se encuentra actualmente en libertad provisional con medidas cautelares, obligado a comparecer en el juzgado de Tudela dos veces al mes.
Un club de fútbol muy cercano a Navarra ha despedido de forma inmediata a tres jugadores de su plantilla relacionados con la investigación judicial abierta en torno al empresario navarro Ramón Lázaro, expresidente del CD Tudelano y gestor del ATP Iluminación Ribera Navarra de fútbol sala.
El club afectado es la SD Ejea, una entidad aragonesa de las Cinco Villas que esta temporada ha competido en Segunda Federación, la misma categoría en la que ha militado el Tudelano, y que ha descendido a Tercera Federación en la última jornada tras una campaña marcada ahora por esta derivada judicial.
La entidad aragonesa ha tomado la decisión tras verse salpicada por el escándalo de los presuntos amaños de partidos vinculados a la red que investiga el Juzgado de Instrucción número 1 de Tudela. El club ha activado de urgencia una cláusula de integridad deportiva recogida en los contratos de los futbolistas para apartar de manera inmediata a los tres jugadores.
La investigación apunta a la presunta manipulación del encuentro disputado entre la SD Ejea y el CD Tudelano, el club navarro que fue propiedad de Ramón Lázaro. Ese partido figura entre los encuentros bajo sospecha dentro de una causa que analiza si se ofrecieron cantidades económicas a jugadores rivales para alterar resultados deportivos.
La SD Ejea no ha revelado la identidad de los tres futbolistas despedidos con el objetivo de no entorpecer el proceso judicial. En el auto del juez, sus nombres aparecen modificados y protegidos bajo anonimato, una medida que mantiene reservada la identidad de los implicados mientras avanzan las diligencias.
La directiva del club de las Cinco Villas ha anunciado además que se personará como acusación en la causa. Con esta decisión, la entidad busca defender su imagen, limpiar su honor y marcar distancia con unos hechos que han afectado de lleno a su plantilla, aunque forman parte de una investigación dirigida desde Tudela.
Ramón Lázaro fue detenido por la Policía Nacional en una macrooperación desarrollada junto a Europol e Interpol. El empresario navarro se encuentra actualmente en libertad provisional con medidas cautelares, obligado a comparecer en el juzgado de Tudela dos veces al mes y con la prohibición de salir de España.
El Juzgado de Instrucción número 1 de Tudela imputa a Lázaro un total de nueve delitos y le acusa de liderar una presunta red criminal estructurada para su enriquecimiento personal mediante el uso de los clubes que dirigía. La causa afecta tanto a su etapa al frente del CD Tudelano como a su gestión del Ribera Navarra de fútbol sala.
Entre las principales acusaciones figura el presunto amaño de partidos y el uso de información privilegiada para realizar apuestas deportivas ilegales. La investigación sostiene que Lázaro habría comprado o intentado comprar a jugadores rivales mediante ofertas económicas para condicionar resultados, entre ellos el SD Ejea - CD Tudelano y otro partido frente al filial del Real Oviedo.
El auto judicial también recoge indicios de un supuesto saqueo de las entidades deportivas que dirigía. El juez investiga la apropiación indebida y el desvío sistemático de fondos procedentes de patrocinios, abonos y taquillas del CD Tudelano y del Ribera Navarra, que habrían terminado destinados a un presunto uso particular.
La causa incluye además acusaciones por fraude institucional y dinero en B. Según las pesquisas, Lázaro habría falsificado facturas para obtener subvenciones públicas de forma ilícita y habría devuelto en efectivo parte del dinero invertido por patrocinadores locales, dentro de una operativa que ahora analiza el juzgado tudelano.
El despido de los tres futbolistas de la SD Ejea ha abierto una nueva derivada en una investigación que ha sacudido al fútbol modesto del entorno navarro y aragonés. La entidad aragonesa ha reaccionado de forma inmediata para protegerse institucionalmente y dejar claro que quiere colaborar en el esclarecimiento de los hechos.