El Xota jugará una temporada más en Primera División de fútbol sala después de que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) haya aceptado finalmente su inscripción. La decisión ha despejado las dudas que han rodeado al club navarro durante buena parte del verano y le permitirá seguir compitiendo entre los mejores.
El conjunto de Pamplona ha conocido este viernes la resolución definitiva después de varias semanas marcadas por las esperas, los nervios y la incertidumbre. El llamado culebrón del verano ha terminado así con una noticia positiva para una entidad que afrontará su 29ª temporada consecutiva en la élite.
La resolución del Juez Único de Competiciones No Profesionales de la RFEF, fechada el 28 de agosto de 2026 en Las Rozas de Madrid, ha establecido que el C.D. Xota F.S. queda inscrito en Primera Federación de Fútbol Sala. La inscripción tiene carácter condicional al cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos por los clubes.
De esta manera, el Xota ha conseguido cumplir su principal objetivo de las últimas semanas: mantenerse en la máxima categoría del fútbol sala español. La resolución ha permitido cerrar uno de los episodios más delicados de los últimos años para el club de Pamplona, cuyo futuro deportivo había llegado a estar en el aire.
Superado el trámite de la inscripción, la entidad tendrá ahora que centrar sus esfuerzos en levantar un nuevo proyecto deportivo. El reto será importante, ya que el equipo deberá afrontar una profunda reconstrucción de la plantilla para competir con garantías durante la próxima campaña.
El Xota ha acumulado más de diez bajas durante este verano. Entre ellas se encuentra la salida de Dani Saldise, una de las numerosas piezas que no continuarán en el equipo y que obligarán al club a completar una plantilla prácticamente nueva antes del inicio de la competición.
Tampoco se conoce todavía quién será el nuevo entrenador encargado de dirigir al conjunto navarro. La incógnita del banquillo se suma al proceso de transformación que ha vivido la entidad durante estos meses, con numerosos movimientos internos y un cambio de directiva.
La situación del Xota se ha producido además dentro de un verano especialmente convulso para el fútbol sala español. La investigación sobre posibles fraudes ha condicionado la planificación de distintos clubes y ha provocado un escenario de incertidumbre alrededor de varias inscripciones para la próxima temporada.
Con la resolución favorable de la RFEF, el club navarro ya podrá comenzar a preparar con mayor tranquilidad el nuevo curso. El conjunto de Pamplona afrontará así su vigesimonovena campaña seguida en Primera División mientras termina de configurar una plantilla y un cuerpo técnico prácticamente nuevos.