El sinhogarismo en Pamplona ha acabado por desbordar al Ayuntamiento que dirige Joseba Asiron, que ahora ha pedido ayuda al Gobierno de Navarra, a otros consistorios y a la FNMC para intentar responder a una situación que ya supera la capacidad de la ciudad. Según ha reconocido el propio Consistorio, en la capital navarra hay actualmente cerca de 200 personas sin hogar y los recursos habitacionales disponibles están completos.
El movimiento del Ayuntamiento de Pamplona tiene también lectura política. Con la llegada de Asiron quedó instalada la idea de que con el nuevo gobierno municipal nadie dormiría en la calle, un mensaje que el paso de los meses ha dejado muy tocado por la realidad del sinhogarismo en la ciudad. Ahora, con cerca de 200 personas sin hogar y los recursos completos, el Consistorio ha terminado reclamando ayuda externa para afrontar una situación que le ha desbordado.
La petición ha llegado después de que el Ayuntamiento de Pamplona haya admitido que necesita una respuesta “coordinada, solidaria y estructurada” que vaya más allá de sus límites administrativos. El Consistorio ha remitido este martes una carta a distintas instituciones para convocar una reunión el próximo 24 de abril de 2026 y abordar una fórmula conjunta ante un problema que se ha agravado en las últimas semanas.
En esa carta, el equipo de Asiron ha reclamado “colaboración activa” para afrontar el sinhogarismo y ha planteado la elaboración de un convenio intermunicipal. La propuesta pasa por crear un dispositivo comarcal coordinado que permita la detección activa de casos, la oferta de recursos de acogida y la derivación entre municipios sin discriminar por empadronamiento o lugar de origen.
Además, el Ayuntamiento ha defendido la creación de una red comarcal de acogida de emergencia y la fijación de criterios comunes para activar protocolos ante avisos meteorológicos o situaciones de riesgo. También ha pedido que las instituciones aporten, dentro de sus competencias, recursos de alojamiento, medios técnicos y personal para reforzar la atención.
El movimiento del Consistorio llega en un momento especialmente delicado en Pamplona, tras el desalojo y realojo temporal de las personas que pernoctaban en el antiguo convento de Agustinas antes del inicio de las obras de rehabilitación. Desde el área de Acción Social han explicado que los Servicios Sociales harán ahora un seguimiento individualizado de cada caso para comprobar si puede ampliarse la cobertura ofrecida, fijada inicialmente en tres noches de albergue u hotel según el protocolo municipal.
La actuación desarrollada este lunes ha terminado con 98 personas atendidas por el Ayuntamiento. De ellas, 8 han sido derivadas al albergue de Trinitarios, 2 al albergue de Tudela y 58 han sido alojadas en hoteles y pensiones. Además, 3 personas han sido informadas sobre habitaciones de alquiler por disponer de ingresos, 5 han sido derivadas a otros municipios por estar allí empadronadas y otras 2 han recibido billetes de bus o tren para desplazarse a Barcelona y Valencia.
Junto a esos casos, 17 personas han rechazado los recursos ofrecidos o han asegurado que ya contaban con una alternativa habitacional. A otras 3 se les ha denegado la cobertura por estar sancionadas previamente por Servicios Sociales debido a comportamientos violentos.
Uno de los datos que más preocupa al Ayuntamiento es el aumento repentino de personas localizadas en el antiguo convento. En el recuento realizado apenas cuatro días antes del inicio de las obras se habían contabilizado 56 personas, pero la operación del lunes ha terminado afectando a 98, es decir, 42 más.
Desde el área municipal de Acción Social han atribuido ese salto a la movilidad que caracteriza al sinhogarismo y a los actuales flujos migratorios. Con ese escenario sobre la mesa, el Ayuntamiento ha pedido que la reunión del 24 de abril sirva para fijar un calendario de actuaciones, compromisos institucionales concretos y primeros protocolos operativos que permitan repartir la presión asistencial que ahora soporta casi en solitario Pamplona.
La carta enviada por el Consistorio ha enmarcado además esta solicitud en el acuerdo unánime adoptado por todos los grupos municipales en la Comisión de Asuntos Ciudadanos del pasado 24 de marzo, donde ya se respaldó una iniciativa para buscar una respuesta compartida ante una situación que se ha convertido en uno de los principales frentes sociales abiertos en la capital navarra.