La escuela infantil pública Mendebaldea, dependiente del Ayuntamiento de Pamplona, ha enviado a las familias una comunicación sobre la huelga prevista para el 17 de marzo en la que la dirección ha utilizado la expresión “Euskal Herria”, una terminología de evidente carga política, al informar de los servicios mínimos previstos para esa jornada.
La polémica se ha generado por el contenido de dos mensajes trasladados a los padres. En uno de ellos, con asunto “Greba orokorra/Huelga general”, la escuela informa de que la actividad escolar se organizará “de acuerdo con los servicios mínimos” y concreta que en el centro habrá 3 personas del servicio educativo y 2 personas del personal de servicios.
Sin embargo, es el segundo escrito el que ha despertado más críticas. En ese correo, remitido también a las familias, se afirma textualmente que el 17 de marzo “está convocada una huelga general en Euskal Herria” y que en el ciclo de 0 a 3 años la movilización ha sido convocada por los sindicatos STEILAS, LAB y ELA. Además, el mensaje añade que una de las principales reivindicaciones es la subida del Salario Mínimo Interprofesional a 1.500 euros.
El hecho de que una escuela pública municipal utilice en una comunicación oficial dirigida a padres una denominación política e ideológica como “Euskal Herria” ha provocado malestar, al tratarse de un centro sostenido con fondos públicos y dependiente del consistorio pamplonés. La controversia no se centra en la información sobre la huelga o sobre los servicios mínimos, sino en el lenguaje empleado por la dirección para dirigirse a las familias.
En el correo bilingüe firmado por la directora, Sarai Arana Medina, se traslada en castellano que, con motivo de la huelga general del día 17 de marzo, la actividad escolar se organizará conforme a los servicios mínimos. En la versión en euskera se comunica el mismo contenido. Pero en el otro mensaje, redactado en castellano, se introduce de forma expresa la referencia a una huelga general convocada en “Euskal Herria”, una fórmula que va más allá de la simple información organizativa del centro.
El propio escrito justifica la necesidad de fijar esos servicios mínimos por la “naturaleza del servicio público” que prestan las escuelas infantiles y señala que desde la Dirección Gerencia del organismo autónomo se considera necesario establecerlos. Es decir, la comunicación a las familias tenía como finalidad principal informar del funcionamiento del centro durante la jornada de paro.
Por eso, las críticas apuntan a que una comunicación de carácter administrativo y escolar no debería incorporar términos que pueden interpretarse como una toma de posición política. Más aún cuando se trata de una escuela infantil pública de Pamplona, cuyo deber es mantener la neutralidad institucional al dirigirse a los padres.
La controversia llega además en un contexto especialmente sensible, ya que el centro depende del Ayuntamiento de Pamplona, donde gobierna Joseba Asirón. La aparición de esa terminología en una comunicación interna del ámbito educativo vuelve a poner el foco sobre el uso de determinados conceptos identitarios en organismos públicos que deberían limitarse a trasladar información objetiva y estrictamente vinculada al servicio.
Según los documentos a los que ha tenido acceso Navarra.com, la escuela comunicó a las familias que durante la jornada de huelga del 17 de marzo permanecerán en el centro 3 personas del servicio educativo y 2 del personal de servicios. Ese es el dato esencial de una información que, sin embargo, ha quedado eclipsada por el uso de una expresión que ha abierto una nueva polémica política en la red pública municipal de Pamplona.