• martes, 23 de julio de 2024
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PAMPLONA

La plaza con más de 300 años de historia que Pamplona está a punto de recuperar

Después de tres años de obras en uno de los edificios históricos de Pamplona, las vallas que imepdían su disfrute van a ser retiradas.

Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.
Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.

Lleva tres años oculta a la vista de pamplonenes y visitantes. Las obras de rehabilitación del convento de las Salesas y su adecuación como sede de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona han impedido durante tres años el disfrute por parte de los ciudadanos de un espacio que, por su ubicación, podría contar prácticamente la historia de Pamplona siglo a siglo. Se trata del hoy conocido como Rincón de la Aduana, aunque tuvo varios nombres con anterioridad, como calle Taconera o calle San Fermín, entre otros.

En las crónicas medievales, en el siglo XI se hace referencia a los huertos que la poblaban. Más adelante se habla de "la trasera de la muralla del burgo"; y se tiene constancia de que lo que hoy constituye la plaza fue parte de complejo de la Torre del Rey, de los palacios de Cruzat y Armendáriz, de la Casa del Reino, y de la Aduana, que terminó por darle nombre.

En la actualidad, y desde la construcción del parking subterráneo a finales de los años 90, la superficie está nivelada con el bosquecillo, el hotel Tres Reyes y las calles Nueva, San Antón y Ciudadela, pero no siempre fue así. Antaño había una hondonada a los pies de la mencionada muralla del burgo de San Cernin que hacía de foso. Más tarde, y hasta la construcción del primer teatro de Pamplona, las representaciones teatrales solían tener lugar en esta zona.

Al estar pegada a la parroquia de San Lorenzo, tras la construcción de la capilla de San Fermín, comenzó a llamarse "Traseras de San Fermín" y "Rincón de San Fermín" después.

Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.
Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.

Tal y como recoge el libro "Pamplona, calles y barrios", publicado por el doctor José Joaquín Arazuri, el cronista de la Pamplona contemporánea, el Ayuntamiento nombró esta zona en 1853 como calle Taconera, pero la población de la ciudad prefería referirse a ella con el nombre de uno de los edificios más importantes que albergó: la aduana. Ese edificio se derribó a finales del siglo XIX para construir el convento de las Salesas, pero el nombre permanecería ya inalterable con su nomenclaturae popular para los ciudadanos.

En el siglo XX, con la llegada del ferrocarril, a la misma altura que uno de los accesos al actual parking, se ubicó un barracón de arbitrios municipales y de control de las mercancías que llegaban a la ciudad. Ese mismo barracón fue más tarde la estación del Irati. Se mantuvo en pie hasta 1946, cuando desapareció el servicio de tranvía en Pamplona.

Fue entonces cuando se pensó en la plaza como una zona de esparcimiento y recreo de la recién abierta ciudad a sus ensanches. Se contruyeron jardines con una gran fuente de piedra en el medio. Resulta curioso que para dicha fuente utilizaran el surtidor de la que había en los jardines del Palacio de Diputación. Una fuente que duró muy poco porque en 1954, dentro de los actos de celebración del primer centenario de la proclamación del dogma cristiano de la Inmaculada Concepción, se levantó un monumento sobre una gran columna en el espacio que ocupaba la fuente, trasladando esta a la recién inaugurada plaza de las Merindades, donde pervive hasta nuestros días.

Con la construcción del parking subterráneo, en 1997, la plaza sufriría una nueva remodelación. La escalinata de marmol blanco, similar a la del monumento a los fueros en el Paseo Sarasate, desapareció, y se dejó sólo la columna de la Inmaculada Concepción, aunque un poco más a la izquierda que en su ubicación original, pero sobre todo, se nivelaba con el resto de las calles de su entorno, haciendo desaparecer la hondonada que aniguamente fue el foso de la muralla.

Desde 2020 el disfrute de la plaza le fue hurtado a los pamploneses y visitantes para instalar las grúas, las casetas de obra y el almacén de materiales de construcción; pero todo llega a su fín y con la finalización de la obra, han desaparecido las casetas y se espera que inminentemente se retiren las vallas que han protegido los jardines durante las fiestas de San Fermín.

Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.
Plaza del Rincón de la Aduana de Pamplona, que se reabre tras las obras en el convento de las Salesas. I.M.M.


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La plaza con más de 300 años de historia que Pamplona está a punto de recuperar