POLÍTICA
La llegada del AVE en Navarra vuelve a improvisarse: el Gobierno plantea una opción más barata para la estación de Tudela
El Gobierno prevé ubicar la estación en el centro, lejos de la propuesta inicial
La llegada de la a alta velocidad en Navarra vuelve a alargarse tras el último giro del proyecto, esta vez, relativo a la ubicación de la estación del AVE en la capital ribera. El Ministerio de Transportes confirmó esta semana que la infraestructura se situará finalmente en el centro de Tudela, sobre el trazado ferroviario actual, y no en una ubicación exterior como se había planteado durante años.
La decisión se conoció durante la presentación del estudio informativo complementario del corredor Cantábrico-Mediterráneo en el tramo Zaragoza-Castejón. Ese documento, que ahora saldrá a información pública, redefine uno de los puntos más sensibles del desarrollo del AVE en la Ribera.
El cambio resulta relevante porque rompe con el modelo que durante años había apuntado a una nueva estación de alta velocidad en las afueras de la ciudad. Aquel planteamiento buscaba además liberar el centro urbano del paso ferroviario y facilitar una futura reordenación urbanística de mayor alcance.
Ahora, en cambio, la propuesta apuesta por mantener la estación de Tudela en el núcleo urbano y adaptar la infraestructura existente para recibir los servicios de alta velocidad. De este modo, el proyecto reutiliza el corredor ferroviario actual y evita levantar una terminal completamente nueva fuera de la ciudad.
Desde el Gobierno de Navarra se ha defendido que esta solución mejora la accesibilidad de los viajeros y favorece una mejor integración urbana. La propuesta incluye una estación intermodal en el centro, un aparcamiento subterráneo conectado con la terminal y una nueva plaza urbana en superficie.
Además, el plan mantiene una variante exterior para que los trenes que no tengan parada en Tudela y parte del tráfico de mercancías puedan evitar el paso por el casco urbano. Según las administraciones implicadas, eso permitirá reducir tiempos de espera en los servicios directos y aliviar parte del tránsito ferroviario dentro de la ciudad.
Otro de los argumentos que han puesto sobre la mesa el Ministerio y el Ejecutivo foral tiene que ver con la demanda. El análisis incluido en el estudio sostiene que una estación situada en el centro podría incrementar el número de usuarios alrededor de un 38%, al resultar más cómoda y accesible que una terminal periférica.
Sin embargo, el anuncio ha reactivado de inmediato la crítica política en Tudela y en el conjunto de Navarra. El Partido Popular de Navarra considera que mantener la infraestructura en superficie dentro de la ciudad consolida una barrera urbana que puede condicionar el desarrollo de la capital ribera durante las próximas décadas.
Los populares han vuelto a defender el soterramiento ferroviario como la alternativa que permitiría integrar mejor la línea en la trama urbana. A su juicio, la llegada de la alta velocidad debería aprovecharse como una oportunidad real de transformación para Tudela y no como una solución de mínimos.
La controversia vuelve a reflejar uno de los problemas que más ha acompañado al AVE en Navarra desde sus primeros anuncios: los cambios de criterio con el paso del tiempo. El esquema inicial contemplaba nuevas infraestructuras en distintos puntos del trazado, pero la evolución de los estudios técnicos y de las decisiones políticas ha ido alterando varias de aquellas previsiones.
En el caso de Tudela, el giro supone priorizar una solución más apoyada en la red ya existente y, previsiblemente, menos costosa que una estación completamente nueva en el extrarradio. Aun así, el debate sobre el modelo urbano y ferroviario de la ciudad seguirá abierto mientras avance la tramitación del proyecto.
Todo ello llega en un momento en el que la alta velocidad navarra mantiene aún incógnitas de fondo. La principal sigue siendo la conexión con la Y vasca, una decisión estratégica para la que siguen sobre la mesa dos grandes alternativas: el enlace por Vitoria-Gasteiz o el trazado por Ezkio-Itxaso, en Gipuzkoa.
Así, después de más de dos décadas de anuncios, el AVE en Navarra continúa avanzando por tramos, revisiones y nuevos ajustes. Y la estación del AVE en Tudela se ha convertido otra vez en el mejor ejemplo de cómo una infraestructura decisiva para la comunidad sigue construyéndose entre cambios de plan y debate político.