SAN FERMÍN
Marta Garatea explica su cartel de San Fermín: “Me encantaría que todos nos viéramos representados”
La autora ha explicado que quiso alejar el foco del alcohol y representar una fiesta vivida con la gente que se quiere.
Marta Garatea Almagro ha dibujado los Sanfermines como quien abre una caja de recuerdos. En su cartel no hay una sola escena, ni un único símbolo, ni una imagen aislada de la fiesta. Hay una cuadrilla en el centro, un banco de la Taconera, churros con chocolate, música, gigantes, peñas, toros, pañuelos, fuegos artificiales y muchos pequeños momentos que forman parte de la memoria sentimental de Pamplona.
Su obra, ‘La Cuadrilla’, ha sido elegida como cartel anunciador de San Fermín 2026 con el 24,26% de los votos. Ha recibido 2.599 apoyos en una votación popular en la que han participado las diez obras finalistas durante once días, entre el 24 de abril y el 4 de mayo. La elección se ha producido, además, en un año que ha batido récord de participación desde que existen registros.
Pero más allá del resultado, el cartel ha destacado por una idea muy reconocible: contar San Fermín no desde un gran momento, sino desde muchos instantes pequeños. La propia autora lo ha resumido durante la presentación con una frase que explica casi toda la obra: “Me encantaría que todos nos viéramos representados un poquito en el cartel”.
Esa ha sido la intención de Marta Garatea, pamplonesa nacida en 1995 e ilustradora freelance. La artista ha querido hacer un cartel “muy familiar y cercano”, tal y como ella vive las fiestas. No ha buscado una imagen solemne, sino una composición coral, llena de detalles, que funciona casi como un mapa emocional de los Sanfermines.
Garatea ha explicado que empezó el cartel desde el centro. Ahí colocó a la cuadrilla, formada por “amigas y personas” cercanas a ella. A partir de ese primer núcleo fue sumando recuerdos, escenas cotidianas y momentos personales vinculados a la fiesta. “Cuando empecé a dibujar quería sentirme como que estaba jugando, y así es como lo empecé, con la cuadrilla en el centro”, ha contado.
La obra fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una imagen “abarrocada”, muy llena, casi desbordante. Esa acumulación no es casual. Para la autora, San Fermín también se vive así: con muchas cosas sucediendo al mismo tiempo, con una mezcla de planes, sonidos, lugares y personas. “Muy abarrotado, de muchas cosas, pero así es un poco como lo siento yo también”, ha señalado.
En el centro del cartel aparece el texto ‘San Fermín 2026’ sobre una escena tranquila y muy cotidiana. Varias personas, junto a un toro y la figura de San Fermín, están sentadas en un banco de la Taconera desayunando chocolate con churros. De fondo aparece La Pamplonesa. Es una imagen amable, cercana, casi doméstica, que se aleja de otros enfoques más habituales de la fiesta.
La autora ha querido subrayar precisamente esa elección. Preguntada por el dibujo central, ha precisado que no quiso situar “el alcohol en el centro de la fiesta”. Por eso prefirió representar momentos “tranquilos” compartidos con amistades y familiares. “Para mí era muy importante pasar los Sanfermines con la gente que quieres”, ha explicado.
El cartel se estructura en cuatro grandes partes: el título, el marco, la cuadrilla central y una imagen nocturna de la Ciudadela. Esa parte superior, con los fuegos artificiales en el centro, tiene un peso especial para la autora. Garatea ha reconocido que uno de sus momentos favoritos de las fiestas son precisamente los fuegos, aunque también ha reivindicado “los momentos mañaneros” y el ambiente del vermú sanferminero.
El marco funciona como una narración visual. Rodea la escena central y permite recorrer la fiesta desde el inicio hasta el final: el Chupinazo, el momento de colocarse el pañuelo rojo en la Plaza Consistorial, las peñas, la música, los gigantes y cabezudos, la tómbola, los bailables en la Plaza del Castillo, el “Pobre de mí” y los fuegos artificiales.
También aparecen detalles vinculados a la gastronomía popular y a la vida cotidiana de la fiesta. Garatea ha incluido la tortilla de patata, el mosto, los churros con chocolate y las barracas. Junto a ellos, se integran elementos tradicionales del encierro, con corredores y toros representados dentro de una composición llena de movimiento.
En el conjunto predominan el blanco y el rojo, los colores más identificables de San Fermín. Pero Garatea ha añadido también turquesas, verdes, amarillos y dorados, que aportan calidez y energía. La imagen tiene algo de cómic, algo de ilustración infantil y algo de álbum de recuerdos. Cada rincón invita a detenerse, mirar de nuevo y descubrir una escena que quizá había pasado desapercibida.
La técnica también forma parte de esa mirada. El cartel ha sido diseñado a mano con Procreate y retocado después en Photoshop. Garatea trabaja sobre todo con herramientas digitales, especialmente con el iPad, aunque mantiene presentes los rotuladores y el cuaderno como parte de su proceso creativo.
El jurado ya había destacado en la preselección que la obra transmitía la esencia de los Sanfermines al reflejar “la riqueza de momentos, tradiciones y vivencias que conforman las fiestas”. También valoró que se tratara de una composición “muy viva y llena de escenas que evocan el carácter colectivo y participativo”, con una abundancia de elementos que contribuye a esa sensación de intensidad propia de San Fermín.
Esa abundancia es, precisamente, lo que diferencia a ‘La Cuadrilla’ de muchos carteles anteriores. Tradicionalmente, las obras elegidas se han centrado en un único elemento: el encierro, los toros, los gaiteros, el Chupinazo, los dantzaris, los corredores o Caravinagre. Garatea ha elegido el camino contrario: reunir una gran parte de los “momenticos” de la fiesta en una sola imagen.
El resultado no tiene un único protagonista. La protagonista es la propia fiesta, entendida como una suma de escenas compartidas. Una fiesta vista desde dentro, desde la cuadrilla, desde la familia, desde la ciudad y desde los recuerdos.
La autora ha recibido la elección con emoción. Ha asegurado sentirse “muy abrumada” y “muy agradecida” tras conocer que su obra será la imagen oficial de las fiestas. También ha valorado especialmente que se reconozca la ilustración y un lenguaje visual cercano al cómic.
“Me alegra muchísimo que se vea representado y que haya sido elegida”, ha afirmado Garatea, que ha considerado una “gozada” que el público aprecie “la diversión que puede haber detrás de dos ojitos y una carita”. Esa frase resume también una parte importante de su estilo: la capacidad de contar mucho con gestos pequeños, personajes expresivos y escenas aparentemente sencillas.
La trayectoria de Marta Garatea ha estado vinculada a la ilustración digital, al cómic y a la creación de mundos fantásticos. Estudió Artes Gráficas en el Centro de Cómic Escola Joso de Barcelona, aunque su verdadera pasión ha sido siempre la ilustración y la posibilidad de dar vida a historias tanto para niños como para adultos.
Ha trabajado como dibujante de cómic en ‘El Jueves’, ha sido profesora de cómic en Escola Joso y ha trabajado como diseñadora en WKND. También ha ilustrado varios libros de texto de la editorial SM y el libro ‘Cien veces yo’, de El Barco de Vapor. El año pasado diseñó además el cartel de la marcha ciclista ‘La Masa Crítica’, con un estilo cercano al que ahora ha llevado al cartel ganador de los Sanfermines 2026.
Con ‘La Cuadrilla’, Marta Garatea ha puesto su universo gráfico al servicio de una fiesta que ha contado desde la cercanía. Su cartel no intenta explicar San Fermín desde fuera, sino desde la forma en que se vive: con amigos, con familia, con recuerdos, con ruido, con calma y con pequeños rituales que cada persona reconoce de una manera distinta.