El salón de plenos del Ayuntamiento de Berriozar se ha llenado este lunes de vecinos que han querido seguir en directo el debate político sobre los graves altercados ocurridos durante la final del Mundial de fútbol. La respuesta ciudadana ha convertido una sesión municipal de agosto en un pleno con una asistencia muy superior a la habitual.
La convocatoria promovida por colectivos vecinales de Berriozar ha logrado así su objetivo de llevar al Ayuntamiento el respaldo a las víctimas de la agresión. Decenas de personas han ocupado las sillas habilitadas en la sala, mientras otros asistentes han permanecido en la parte posterior y en los laterales ante la elevada afluencia. La mayoría de los asistentes han dejado clara su repulsa a los hechos ocurridos, aunque entre los asistentes también había algún miembro de la izquierda abertzale. No obstante, el pleno ha transcurrido sin incidentes ni enfrentamientos.
Los vecinos habían sido llamados a acudir este lunes 24 de agosto, a las 18.30 horas, coincidiendo con el pleno en el que estaban previstas varias mociones relacionadas con los hechos ocurridos el pasado 19 de julio. La convocatoria se había difundido bajo el lema “Berriozar no es suya” y buscaba mostrar públicamente el apoyo a las personas agredidas.
La movilización había pedido expresamente “llenar el pleno” para reclamar una respuesta institucional contundente frente a la violencia y mostrar que lo ocurrido durante la final del Mundial no representa al conjunto de la localidad. La imagen del salón prácticamente lleno ha evidenciado la respuesta conseguida por la iniciativa vecinal.
La expectación ha sido especialmente significativa porque el pleno se ha celebrado apenas dos días antes del comienzo de las fiestas de Berriozar, previstas entre el 26 y el 30 de agosto. El debate sobre la agresión ha marcado así la actualidad política de la localidad en vísperas de sus celebraciones patronales.
Los hechos que han originado esta polémica se produjeron sobre las 22:15 horas del domingo 19 de julio, cuando varias personas seguían en la terraza del restaurante Eatalian, también conocido como Capriccio Berriozar, la final del Mundial entre España y Argentina.
Un grupo de alrededor de diez personas encapuchadas irrumpió entonces en la terraza armado con barras metálicas y porras extensibles y comenzó a golpear a varios de los clientes. Entre las personas que se encontraban en el establecimiento había militares destinados en el cercano acuartelamiento de Aizoáin y también civiles.
El ataque dejó seis personas heridas de diversa consideración. Entre ellas se encontraba un militar que sufrió una herida abierta en la cabeza y varias costillas rotas, así como una mujer que padeció una fractura nasal. Los agresores causaron además daños en la terraza y huyeron posteriormente del lugar.
Desde entonces, la respuesta institucional ha generado un intenso enfrentamiento entre los grupos municipales. El Partido Popular registró una moción para que el Ayuntamiento condenara expresamente la agresión después de que el alcalde, Iker Mariezcurrena, de EH Bildu, no convocara una Junta de Portavoces extraordinaria para aprobar una declaración institucional.
El PSN también ha presentado su propia iniciativa. Los socialistas anunciaron públicamente una condena de los hechos, aunque en el texto registrado en el Ayuntamiento utilizaron la fórmula de “rechazo absoluto a la agresión”, una diferencia que ha provocado críticas del PP antes de la celebración del pleno.
El debate político ha llegado este lunes al salón de plenos acompañado de una importante presencia ciudadana. Los convocantes pretendían que las víctimas y los afectados por la agresión percibieran el apoyo de una parte de los vecinos y que la discusión sobre lo sucedido no quedara únicamente en manos de los grupos políticos.
La elevada asistencia ha dejado una de las imágenes de la jornada en Berriozar: un salón de plenos lleno en pleno mes de agosto para seguir el debate sobre una agresión que ha abierto una profunda polémica política y social en la localidad.