La hoja de ruta institucional del Gobierno de Navarra en materia sanitaria ha desatado una profunda polémica. En un escenario marcado por las listas de espera y las dificultades estructurales en el Servicio navarro de Salud, se ha desvelado que el consejero de Salud de María Chivite, Fernando Domínguez, dedicó su intervención en el Consejo Interterritorial a defender la situación de los médicos en Gaza. Un movimiento que ha encendido el debate político sobre cuáles deben ser las prioridades del Ejecutivo foral en plena crisis sanitaria en Navarra.
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud es el órgano clave donde el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas abordan de forma conjunta los problemas más acuciantes de la red pública. Mientras el resto de consejeros autonómicos acudieron a la cita con el objetivo prioritario de reclamar soluciones urgentes a la falta de facultativos y buscar fórmulas para reducir el atasco en la atención a los pacientes, la delegación de Navarra optó por introducir en el foro un posicionamiento de índole internacional.
"Todavía resuena el silencio de la sala"
Los detalles de lo ocurrido en el encuentro nacional han salido a la luz en el Parlamento a través del portavoz del PP de Navarra, Javier García, quien ha calificado la actuación de Domínguez de "completamente alejada" de las competencias y urgencias que corresponden a su cargo. De acuerdo con los testimonios de los presentes en la cumbre sanitaria, el planteamiento del consejero navarro —que interpeló al resto de comunidades sobre el conflicto en Oriente Medio— fue recibido con una notable estupefacción por parte de sus homólogos.
“Cada uno puede tener su opinión sobre cualquier conflicto internacional. Faltaría más. Pero el señor Domínguez no es consejero de Asuntos Internacionales, es consejero de Salud”, ha criticado con dureza García, quien ha asegurado que tras la intervención del representante foral “todavía resuena el silencio de la sala”, un silencio que desde la oposición describen como la reacción de unos consejeros centrados en resolver el colapso de la sanidad de sus respectivas regiones.
Las críticas se centran en que este viaje institucional evidencia un grave problema de prioridades en el Palacio de Navarra, reprochando que se gasten esfuerzos en diplomacia y posicionamientos geopolíticos mientras miles de navarros continúan esperando durante meses en la Comunidad Foral para conseguir una consulta con el especialista, una prueba diagnóstica o una cita en Atención Primaria.
Chivite respalda la gestión y apela a la "humanidad"
A pesar del revuelo causado por el escenario elegido para este debate, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha salido en encendida defensa de la actuación de su consejero, asumiendo y respaldando plenamente su intervención en Madrid. La jefa del Ejecutivo foral ha tildado de “coherente y lógico” que Domínguez planteara una propuesta de posicionamiento sobre Gaza aprovechando el turno de ruegos y preguntas de la sesión interterritorial.