El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha registrado 69 actos de apoyo a ETA y a sus presos en Navarra a lo largo de 2025, según los datos de su Observatorio de Radicalización.
El Observatorio de Radicalización ha contabilizado un total de 374 actos de apoyo a ETA en 2025. Son 47 menos que en 2024, lo que supone una bajada del 11% respecto al año anterior, cuando se documentaron 421.
Por tercer año consecutivo, COVITE ha constatado la desaparición total de los “ongi etorris” a presos de ETA a su salida de prisión. En 2023, 2024 y 2025 no ha registrado ningún acto de este tipo, algo que el colectivo presidido por Consuelo Ordóñez ha calificado como “buena noticia”.
Ordóñez ha explicado que el observatorio se puso en marcha a finales de 2016 para “visibilizar y denunciar” el daño que estos recibimientos causaban a las víctimas. Ha recordado que algunos homenajes llegaron a celebrarse en entornos vinculados directamente a ellas, incluso bajo sus domicilios.
Aun así, COVITE ha advertido de que la bajada “ligera” y el fin de los ongi etorris no deben “inducir a engaño”. El colectivo ha sostenido que el número de actos sigue siendo elevado y que la legitimación social de ETA continúa presente en el espacio público de Euskadi y Navarra.
Del total de actos documentados en 2025, 141 han tenido lugar en Vizcaya, 129 en Guipúzcoa, 69 en Navarra, 19 en Álava, 10 en otras provincias y 6 en el extranjero, sobre todo en el País Vasco francés.
Sobre la tipología de los actos, COVITE ha señalado que 161 han sido manifestaciones reclamando la excarcelación de presos; 116, pintadas y pancartas de ensalzamiento; 23, fiestas populares como contexto de enaltecimiento; 39, homenajes a etarras muertos; y 5, homenajes en la vía pública a presos aún en prisión con foto y aurresku. Los 30 restantes se han incluido en “Otros”.
El colectivo ha indicado que el acto más repetido ha sido la reivindicación de ‘Txiki’ y Otaegi por el 50º aniversario de su fusilamiento. COVITE ha afirmado que fueron víctimas del franquismo, pero ha subrayado que “la injusticia” de aquellas ejecuciones no borra sus responsabilidades como miembros de ETA y ha acusado a la izquierda abertzale de utilizar esos homenajes para legitimar y blanquear la trayectoria de la organización.
En materia penitenciaria, COVITE ha alertado de la concesión de terceros grados “fraudulentos” y otros beneficios a presos de ETA sin arrepentimiento real ni desvinculación de la estrategia de legitimación del terrorismo. Ha insistido en que el arrepentimiento es un requisito legal para acceder al tercer grado y lo ha considerado incompatible con la exaltación pública “sistemática” que, según denuncia, se mantiene.
En ese contexto, el colectivo ha señalado a SORTU y a plataformas como SARE como organizadores de la mayoría de actos documentados y ha puesto como ejemplo el caso de Iván Apaolaza, al que se le concedió el tercer grado en febrero de 2025, sobre el que COVITE ha afirmado que estaba “totalmente desvinculado” de la izquierda abertzale.
Además, COVITE ha denunciado falta de transparencia del Gobierno vasco. Ha asegurado que la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, se comprometió en noviembre, en una jornada organizada por la AVT, a mejorar la información a las víctimas, pero ha sostenido que ese compromiso no se está cumpliendo.
En concreto, el colectivo ha afirmado que está solicitando datos sobre cuántos presos de ETA se han acogido al artículo 117 del Reglamento Penitenciario —que permite beneficios del tercer grado a reclusos clasificados en segundo— y que se le está negando tanto el número como la identidad de los beneficiados.
Por último, COVITE ha criticado que esta política se esté llevando a cabo con el aval de instituciones como la Fiscalía de la Audiencia Nacional, a la que ha reprochado que “avala” terceros grados pese a la falta de arrepentimiento, lo que, a su juicio, vulnera el derecho de las víctimas a la justicia y lanza un mensaje de impunidad.