La renta también traza mapas. A veces no hacen falta grandes discursos ni debates: basta con mirar los datos para ver cómo cambian los barrios, cómo se reordenan las calles y qué zonas se han ido convirtiendo en sinónimo de comodidad.
Pamplona ha mantenido focos de ingresos altos dentro de la ciudad, pero el último retrato estadístico ha dejado una lectura sugerente: el “techo” de la renta se ha ido asentando cada vez más en el cinturón metropolitano. Este reportaje pone el foco en esa fotografía, con una pregunta sencilla de fondo: dónde se ha concentrado la renta más alta y qué zonas han quedado en el lado contrario del mapa.
El mapa de la renta en Pamplona y su entorno ha dejado una idea clara: los picos de ingresos ya no se han concentrado solo dentro del término municipal. En los últimos retratos estadísticos, las zonas más acomodadas han aparecido, sobre todo, en la periferia inmediata. De hecho, el Atlas del INE con datos de 2023 ha situado dos “islas” por encima de los 80.000 euros por hogar en el área metropolitana: la urbanización de Gorraiz y Cizur Menor.
Esa fotografía no borra la desigualdad dentro de la capital. Pamplona sigue teniendo barrios con rentas muy altas y otros que se quedan bastante por debajo. Pero sí ha reforzado la sensación de que la renta más alta ha ido “saltando” hacia urbanizaciones y municipios de Comarca, donde el tipo de vivienda y el perfil de hogares suele empujar la media hacia arriba.
Dentro de Pamplona, la estadística de Nastat por barrios (año 2023) dibuja una ciudad con dos velocidades. En la parte alta aparece el Ensanche, con una renta neta media por hogar de 56.716 euros. Muy cerca se sitúan Iturrama, Ermitagaña y Mendebaldea (50.776) y Lezkairu (50.018). También destaca San Juan (45.691), ya en el grupo que supera con holgura los 45.000 euros.
El contraste llega al mirar el otro extremo. En la parte baja del ranking de barrios figuran Buztintxuri (33.533), Rochapea (35.232) y el Casco Viejo (35.494). Un poco por encima quedan San Jorge (37.383), Chantrea (37.517) y Echavacoiz (39.140). Son cifras que marcan, barrio a barrio, la frontera de las rentas medias más bajas dentro de Pamplona.
Esa fractura también se aprecia cuando el foco baja de “barrio” a “zona” o “sección” (otra forma de mirar el mismo fenómeno). En el Atlas del INE, la capital ha rondado una renta media por hogar de 43.352 euros en 2023, pero dentro del término municipal han convivido realidades muy alejadas: Beloso Alto como zona de mayor renta (77.100 euros por hogar) y Echavacoiz Sur como la más baja (25.400).
Y, mientras Pamplona ordena sus diferencias “puertas adentro”, la Comarca ha ido ganando peso en la cúspide. En los datos difundidos para 2022, por ejemplo, Cizur ha liderado Navarra con 67.915,07 euros por hogar, seguida por Aranguren (59.547,76) y Galar (52.869,17). Son tres nombres que han reforzado el mensaje: la renta alta se ha asentado con fuerza alrededor de la ciudad.
El propio mapa del INE ha colocado, además, un escalón intermedio (entre 50.000 y 80.000 euros por hogar) donde han aparecido varios municipios del entorno directo de Pamplona: Noáin, Cizur, Egüés, Olza u Orcoyen, entre otros. La Comarca, en ese dibujo, no solo ha tenido “dos cumbres” por encima de 80.000; también ha reunido un buen puñado de localidades en el bloque alto.
Así, el reparto de la renta ha terminado contando una historia reconocible para muchos vecinos: Pamplona mantiene barrios muy pudientes, pero las rentas más altas han brillado especialmente en la periferia residencial de la capital. A un lado, el polo urbano del Ensanche, Iturrama o Lezkairu; al otro, el polo metropolitano de Gorraiz y Zizur Menor, y un cinturón de municipios del entorno que se ha ido colocando en el tramo alto.