La Korrika 2026 se ha presentado este jueves en Pamplona con una reivindicación clara: que el euskera llegue a ser un conocimiento universal y que se impulse la euskaldunización de personas adultas. Quedan quince días para el inicio de la carrera. Una cita marcada año tras año por la presencia de mensajes de apoyo a los presos de ETA y la ausencia de mensajes de condena por los atentados terroristas.
El acto social se ha celebrado en el Palacio Baluarte y ha servido para llamar a la ciudadanía a sumarse a una iniciativa a favor del euskera que combina un tono festivo con un mensaje reivindicativo.
Xabi Gartzia, miembro del Consejo Nacional de AEK, ha afirmado que alcanzar ese conocimiento universal del euskera es “una deuda pendiente” con la comunidad vascohablante. También ha defendido la necesidad de políticas lingüísticas “valientes y sólidas”, gratuitas y accesibles, que garanticen la educación, la transmisión y la alfabetización en esta lengua.
El lema elegido para esta edición es “Euskara gara”, con el que la organización ha querido subrayar el carácter abierto y diverso de la comunidad vinculada al euskera. La responsable de Korrika, Ane Elordi, ha destacado que el euskera “no es una frontera, sino un puente” y ha defendido su papel como herramienta de cohesión social.
Según ha explicado Elordi, la carrera partirá el 19 de marzo desde Atharratze y recorrerá 2.180 kilómetros por distintos territorios de Euskal Herria hasta su final. En total, se han previsto 3.436 relevos, una cifra que la organización ha señalado como la más alta de su historia.
Durante el recorrido se celebrarán distintas iniciativas y actos especiales. Entre ellos, se han incluido los vinculados a Errigora, entidad homenajeada en esta edición, además de otras actividades de carácter social y cultural.
Elordi ha recordado que la Korrika 2026 es a la vez una celebración y una reivindicación. Por eso, ha animado a la ciudadanía no solo a participar en la carrera, sino también a difundir su mensaje durante todo el año.
Además, ha señalado que los recursos económicos que se obtienen con esta iniciativa se destinarán a reforzar el trabajo a favor de la normalización del euskera. Aun así, ha advertido de que hace falta una mayor implicación institucional y el desarrollo de políticas eficaces para avanzar en su revitalización.
“El futuro del euskera está en juego y es tarea de todos actuar en consecuencia”, ha concluido.