La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha subrayado en la 46ª Asamblea General de su partido celebrada en Pamplona que “queda exactamente un año” para terminar con la gestión de María Chivite al frente del Gobierno de Navarra. La líder regionalista ha acusado al Ejecutivo socialista de haber permitido que la corrupción se extendiera, vinculando directamente a Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero con decisiones clave en la comunidad. Según Ibarrola, “Chivite y Sánchez, como mínimo, han sido cómplices necesarios para que una presunta trama corrupta campe a sus anchas en este país”.
Durante su intervención, Ibarrola ha reprochado al PSN que “le sobra la ‘N’ de Navarra” en sus siglas, señalando que ha dejado de defender la foralidad y que prioriza únicamente su “supervivencia en el poder”. La presidenta de UPN ha denunciado que el Ejecutivo de Chivite ha dividido y empobrecido Navarra, mientras se ha mostrado incapaz de convocar elecciones anticipadas pese a los múltiples escándalos de corrupción. “Han cruzado límites insospechados para intentar alargar al máximo esta legislatura”, ha añadido.
La dirigente regionalista ha destacado que los imputados Cerdán y Zapatero, ambos señalados por presunta organización criminal y tráfico de influencias, son “principales apoyos, referentes y valedores” del Gobierno de Chivite, además de defensores de los acuerdos con EH Bildu, que se ha beneficiado del desgaste del PSOE y se ha convertido en la segunda fuerza política en Navarra. Ibarrola ha tachado de “humillante” que los navarros tengan que soportar que sus dirigentes estén asociados a imputaciones de corrupción, mientras la respuesta del Ejecutivo socialista ha sido “atacar a la oposición, periodistas y jueces”.
Además, la presidenta de UPN ha cargado contra Chivite por cuestiones de identidad cultural y educativa, criticando el intento del PSN de cerrar aulas en la red concertada y restringir la libertad de elección de las familias. Ibarrola ha recordado que UPN ha defendido la igualdad de recursos y ratios entre la educación pública y concertada y ha subrayado que “la única alternativa real para liderar ese cambio que Navarra necesita es UPN”.
La Asamblea también ha servido para reforzar la posición de UPN en torno a la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. Ibarrola ha manifestado su compromiso de seguir trabajando para derogarla, defendiendo una “Navarra con destino propio” y rechazando que otros decidan sobre el futuro de la comunidad.