Un camión de la basura ha protagonizado uno de los momentos más curiosos de la procesión de San Fermín 2026 en Pamplona. El vehículo ha entrado por la calle Mayor, en dirección a la conocida como plaza de los ajos, mientras decenas de pamploneses esperaban la llegada de la imagen del santo.
La escena se ha producido en una calle completamente llena de público. Entre los asistentes se encontraba un grupo numeroso de auroros de Santa María la Real de Pamplona y de Tafalla, que amenizaban la espera con sus jotas y cantos tradicionales antes del paso de la comitiva.
La llegada del “monstruo mecánico”
La presencia inesperada del camión ha obligado a los auroros a moverse de su sitio para dejar paso al vehículo. El momento, lejos de generar tensión, ha terminado con una reacción llena de humor por parte del grupo.
Los auroros han cambiado de melodía y han acabado cantando la conocida canción: “Si eres conductor de primera, acelera, acelera”, dedicada en tono de broma al conductor del camión. La escena ha provocado sonrisas entre los presentes y se ha convertido en una de las anécdotas del día grande de San Fermín.
Pamplona se vuelca con San Fermín
Más allá de este momento curioso, Pamplona se ha vuelto a volcar este 7 de julio con la procesión de San Fermín, uno de los actos centrales y más emotivos de las fiestas. Miles de pamploneses y visitantes han llenado las calles del Casco Viejo para arropar la imagen del patrón en su recorrido tradicional.
La marea blanca y roja ha acompañado al santo desde primeras horas de la mañana. La imagen ha salido de la iglesia de San Lorenzo rodeada de una comitiva en la que no han faltado la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, dantzaris, txistularis, timbaleros y maceros.
También han participado la Corporación municipal, el cabildo catedralicio y la banda de música La Pamplonesa, en una procesión marcada por la emoción, los cánticos y los tradicionales vítores al santo.
Los momenticos de la procesión
A lo largo del recorrido histórico, la procesión ha dejado algunos de los instantes más esperados del día. Los conocidos momenticos han vuelto a emocionar al público, con jotas dedicadas a San Fermín, aplausos y vivas que han roto el silencio respetuoso de las calles.
Uno de los momentos más especiales se ha vivido junto a la casa parroquial de San Lorenzo, al final de la calle Mayor. Allí, desde el número 74, han caído miles de pétalos rojos sobre la imagen del patrón, una estampa que se ha repetido un año más como uno de los grandes iconos del 7 de julio en Pamplona.
El silencio, la emoción y los aplausos han acompañado la lluvia de pétalos, que ha cubierto la imagen de San Fermín en uno de los puntos más simbólicos del recorrido.
Con este baño de masas y devoción popular, Pamplona ha reafirmado el corazón de unas fiestas universales que, más allá del bullicio nocturno y los encierros, conservan su esencia más íntima en la procesión del patrón.
Y este año, además, la procesión ha dejado una anécdota inesperada: la del camión de la basura que ha terminado convertido en protagonista por unos minutos gracias al humor de los auroros.
- Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
- Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.



















