SAN FERMÍN 2026

La foto de San Fermín del siete de julio: Javier Rey

La paz sea contigo, 1984 (Foto Javier Rey, cortesía de la familia)
Se trata de una foto que representa en sí misma la esencia de los Sanfermines, ya que pone de relieve la sempiterna dicotomía entre la parte religiosa y la profana de la fiesta.

Javier Rey Bacaicoa (Olite 1954, Pamplona 2020) a pesar de ser licenciado en Ciencias Biológicas y haber ejercido como tal, sus ocupaciones derivaron por otros derroteros: profesor de E. Primaria, técnico en publicaciones, fotógrafo, senderista y escritor. Encontró su verdadera vocación como educador de Primaria. Tras asumir el cargo de director del Fondo de Publicaciones del Departamento de Presidencia del Gobierno de Navarra, retornó a su plaza de profesor en la que acabó su vida laboral.

Como amante de la naturaleza y senderista fundó la página web Rutas Navarra/ Napar Bideak que complementó con la edición en papel, como coautor, de seis libros-guía. En su blog personal encontramos artículos sobre su forma de pensar y el cuento Loren y sus dolores, en el que describe de forma autobiográfica los primeros estadios de la larga enfermedad que acabó con su vida. En 2017 editó su primera novela de ficción El síndrome Virila en la que imagina la evolución de la especie humana en un entorno navarro altamente tecnológico y competitivo.

Hace dos años David Mariezcurrena ha recopilado en el libro La Txantrea en blanco y negro las fotografías y textos publicados por Javier Rey entre 2015 y 2017 en la revista Txantrean Auzolan. Este libro constituye la evidencia de que la Txantrea fue algo más que un “barrio conflictivo”, era una ciudad, o más bien una república como sugiere el propio Javier Rey, dentro de Pamplona.

Su pasión por la fotografía nace a raíz de un curso impartido por Juan Taberner en Auzotegi (auzo: vecindario o vecino, el sufijo tegi: biblioteca). Más tarde, amplió su formación en un curso avanzado en el domicilio de Koldo Chamorro con el que estuvo vinculado dos o tres años. En este tiempo se dedicó profesionalmente a la fotografía.

Evidentemente, la obra fotográfica de Javier Rey está influenciada por Koldo Chamorro del que aprendió los principios del reportaje y la composición. Su temática cubre eventos de ritos populares por toda España. Entre ellos, el de la Hermandad de los Doce Apóstoles de Tafalla. Dirigió un grupo de
trabajo de 5 fotógrafos para documentar gráficamente los Festivales de Navarra de 1987. En el año 2003 presentó la exposición itinerante Romerías de Navarra por diversas salas de la Comunidad Foral con fotografías tomadas de 1983 a 1985.

En los años ochenta al margen de la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica de Navarra (AFCN) surgieron diversos talleres fotográficos, uno de los más activos fue Auzotegi del que Javier Rey fue fundador y en el que impartió diversos cursos de iniciación a la fotografía. Este taller se convirtió en un referente para los fotógrafos que buscaban una visión diferente a la AFCN y una alternativa formativa.

La paz sea contigo, 1984 (Foto Javier Rey, cortesía de la familia)

Dentro de los reportajes sanfermineros de Javier Rey, hemos encontrado el documento histórico del primer encierro de la Villavesa. Sin embargo, hemos seleccionado para culminar la quinta serie de la Escalera Fotográfica, una foto que representa en sí misma la esencia de los Sanfermines, ya que pone de relieve la sempiterna dicotomía entre la parte religiosa y la profana de la fiesta. Dos personajes antagónicos, cada uno desempeña su rol a la perfección: un clérigo con sotana y teja a la antigua usanza; y un mozo vestido de pamplonica con un blanco roto por la suciedad del trajín festivo.

La instantánea tiene una composición muy descriptiva con dos focos de atención que favorecen la narrativa de la historia que cuenta. El primer foco, la parte clara y simpática representada por el mozo, hace un visible llamamiento al eclesiástico, está arrepentido, quiere una reconciliación con Dios por la juerga y los excesos cometidos en fiestas. La noche ha sido pecaminosa, camina acelerado a paso ligero con la mano tendida; es un alma en pena, sabe que está condenado y busca desesperadamente el consuelo de la salvación.

El otro punto de atención, el obscuro simbolizado por el cura que avanza indiferente, impertérrito ante la perturbadora llamada del mozo, denota su falta de empatía para con el prójimo. El pecador suplica alivio, pero el religioso no quiere enfrentarse a las fuerzas del mal; huye porque es conocedor que, incluso en Sanfermines, la tentación y el maligno pueden adoptar formas muy distintas. El contraste de estos dos personajes, tan opuestamente distintos, componen una singular anécdota que otorgan a la imagen un tono jocoso y divertido.

La foto está tomada en el último tramo de la calle Estafeta; los comercios están fuertemente protegidos con una empalizada para el paso del encierro. Podríamos pensar que, al estar la calle limpia, es un momento previo o posterior a la carrera de los astados.

La popular marca Euskal Piel tuvo al final del siglo pasado gran expansión comercial debido a que las chupas de cuero y piel vuelta estuvieron de moda; sus primeras sedes fueron en Barañain (San Esteban, 9-11) y en Pamplona en el número 77 de Estafeta, donde hoy se encuentra Tecnogallery. Posteriormente la firma de peletería se trasladó al enorme local del 37 de Zapatería, actualmente en desuso en el que perdura el cartel. Hace unos meses se anunció la reforma de la bajera para convertirla en un asador.

El polifacético Javier Rey hizo del profesorado de E. Primaria no sólo un medio para ganarse la vida, sino una forma de ayuda al servicio a la comunidad, y muy especialmente hacía sus convecinos del popular barrio de la Txantrea. En homenaje y reconocimiento, una sala de lectura multifuncional de la Biblioteca Pública de la Txantrea lleva su nombre. En el mundo de la fotografía trasladó sus principios docentes para crear escuela en Auzotegi. Por todo ello
su recuerdo permanece vivo.

La escalera fotográfica de 2026