Los servicios de VTC en Pamplona han vuelto al centro de la polémica tras los últimos Sanfermines. El sector del taxi, a través de Teletaxi San Fermín, ha denunciado un aumento de las presuntas irregularidades y ha exigido a las administraciones que refuercen la vigilancia.
Los profesionales han asegurado que llevan varios meses comunicando posibles incumplimientos de la normativa a las administraciones
y a los cuerpos policiales. Lejos de reducirse, consideran que estas prácticas se han producido con mayor frecuencia durante las fiestas de San Fermín.
La situación se remonta a finales de octubre, cuando comenzaron a operar en Pamplona y su Comarca nuevas empresas VTC. Según ha explicado el sector, sus autorizaciones permiten prestar exclusivamente servicios interurbanos, es decir, trayectos que deben discurrir entre diferentes municipios.
Los representantes del taxi ya habían trasladado la necesidad de aumentar los controles durante la mesa de coordinación de los Sanfermines. Sin embargo, han señalado que las conductas denunciadas no solo no se han corregido, sino que se han intensificado durante los días festivos.
Días antes del comienzo de San Fermín, la Policía Foral desarrolló su campaña anual de inspección de los taxis de Pamplona y la Comarca. En estos controles se revisan la documentación obligatoria y diferentes aspectos relacionados con la prestación del servicio.
Entre ellos se encuentra la entrega de un recibo al usuario, cuyo incumplimiento puede provocar la apertura de un expediente sancionador. Los taxistas han apuntado que esta obligación se mantiene aunque la mayoría de los clientes rechace recoger el correspondiente ticket del trayecto.
El sector ha aclarado que no cuestiona estas inspecciones y considera que resultan necesarias para garantizar un servicio seguro y de calidad. Su reclamación es que se aplique el mismo nivel de exigencia a las empresas y vehículos VTC en Pamplona.
Según las denuncias presentadas por los profesionales de Teletaxi San Fermín, durante estos meses se han detectado trayectos íntegramente urbanos, captación directa de clientes en zonas de ocio y vehículos estacionados en paradas reservadas al taxi.
También han denunciado la existencia de precios acordados fuera de la aplicación utilizada para contratar los viajes. El colectivo considera que estas conductas son incompatibles con las condiciones establecidas para las autorizaciones de los nuevos operadores.
A estas prácticas se ha sumado la sospecha de que una parte importante de los trayectos no habría sido comunicada al Registro de Comunicaciones de VTC del Ministerio de Transportes. Esta comunicación es obligatoria para los vehículos que funcionan con este tipo de autorizaciones.
El sector ha afirmado que durante las fiestas ha localizado incluso vehículos que no figuraban dados de alta en el registro correspondiente, pero que estaban prestando servicios de transporte de viajeros en Pamplona.
Como resultado de las inspecciones y denuncias presentadas, ya se han abierto más de un centenar de expedientes sancionadores. Muchos de ellos se encuentran todavía pendientes de resolución, según ha indicado el colectivo.
Los taxistas han lamentado que, mientras se tramitan estos procedimientos, las presuntas irregularidades hayan continuado produciéndose. También han recordado que la vigilancia y la inspección corresponden exclusivamente a la Administración y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El sector ha señalado que no puede asumir estas labores ni convertirse en el encargado de denunciar permanentemente cada posible infracción. Durante los últimos meses, los profesionales han optado por trasladar los hechos a las autoridades y esperar una respuesta administrativa eficaz.
Sin embargo, una vez terminados los Sanfermines, han considerado que esta vía ha llegado a su límite. A los posibles incumplimientos se han añadido varias situaciones de trato desigual que, según han denunciado, se han producido durante las fiestas.
En concreto, han asegurado que algunos taxis que trasladaban a personas con movilidad reducida no pudieron entrar en determinadas zonas restringidas. Al mismo tiempo, según su versión, sí se permitió el acceso a vehículos de otros operadores.
Estos hechos han sido puestos en conocimiento de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, organismo competente en la regulación del servicio del taxi en la zona.
Por este motivo, el colectivo ha exigido al Departamento de Transportes que aumente las inspecciones sobre las VTC. También ha reclamado a la Mancomunidad que defienda el servicio público del taxi y a los cuerpos policiales que garanticen el cumplimiento de la normativa.
El sector ha recordado que algunas plataformas han presentado su llegada a Pamplona como una muestra de libre competencia. Los taxistas sostienen que esa competencia solo puede ser leal cuando todos los operadores cumplen las mismas reglas y obligaciones exigibles.