Si alguien ha notado que la compra “pesa” más en la caja, 2025 ha dejado varios culpables claros. Los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) publicados por el INE dibujan un ranking nítido: huevos, carne de ternera, café y chocolate han sido los alimentos que más han encarecido el día a día.
El caso más llamativo ha sido el de los huevos, que han terminado el año con una subida interanual del 31,3%. Es, con diferencia, el producto que más se ha disparado dentro de la cesta de la compra.
El segundo gran motor del encarecimiento ha sido la carne de vacuno, con un aumento del 17,2%. La subida destaca todavía más si se compara con otras carnes, que han evolucionado de forma mucho más moderada.
En ese grupo, el ovino y caprino ha subido un 7,4%. La carne de ave ha aumentado un 3,9%. Y la carne de porcino apenas se ha movido, con un 0,6% al alza.
Después de huevos y ternera, el golpe se ha notado también en productos muy cotidianos. El café ha subido un 16,3%, mientras que el chocolate ha aumentado un 12,7%. En la misma línea, el cacao y chocolate en polvo ha cerrado el año con un 12% más.
El listado de alzas relevantes se completa con algunos alimentos que, sin estar en el foco, han ido apretando poco a poco: casquería (+7,8%), legumbres y hortalizas frescas (+7,3%) y frutos secos (+7%). Son productos habituales en muchas despensas y su subida se nota cuando se repiten semana tras semana.
En el lado contrario, la gran sorpresa de 2025 ha sido el aceite de oliva, que ha bajado un 31,6% en el año. Aun así, el dato llega después de años de escalada: desde enero de 2021 acumula un aumento del 59,2%, según la misma estadística.
En los últimos doce meses, los descensos se han concentrado en pocos apartados. Han bajado aceites y grasas (-25,5%), el azúcar (-5,5%) y las patatas y preparados (-0,9%). El resto de la cesta, en cambio, se ha mantenido en una senda de encarecimientos selectivos.
Aunque el IPC general ha cerrado 2025 con una subida del 2,9%, el retrato más claro para el consumidor está en estos productos concretos: cuando se disparan básicos como huevos, ternera o café, el ticket final se resiente aunque la inflación global parezca más contenida.