El mapa de zonas inundables de Navarra permite a cualquier ciudadano comprobar de forma sencilla si su vivienda se encuentra en un área expuesta a este riesgo. Basta con acceder a la web del agua del Gobierno de Navarra, entrar en el visor IDENA e introducir en el buscador la dirección que se quiere consultar.
La Oficina de Cambio Climático ha preparado además un tutorial para facilitar el uso de esta herramienta. La consulta se ha incorporado entre las nuevas funcionalidades de una web que está siendo actualizada para mejorar la información disponible sobre inundaciones y recursos hídricos en la Comunidad Foral.
El Gobierno de Navarra establece tres niveles de riesgo de inundación para cada zona. Para determinarlos tiene en cuenta el periodo de retorno de la avenida, es decir, la probabilidad de que vuelva a producirse; la altura alcanzada por el agua y la velocidad a la que circula.
Sin embargo, para el ciudadano que únicamente quiere resolver la pregunta de si vive en una zona inundable, el procedimiento se ha simplificado. El visor IDENA permite localizar directamente una dirección y consultar sobre el mapa la inundabilidad del entorno.
La mejora de la web se está desarrollando dentro del programa estatal PIMA, Plan de Impulso al Medio Ambiente. La Dirección General de Medio Ambiente va a destinar entre 2026 y 2028 un total de 309.000 euros a acciones de capacitación, sensibilización y divulgación relacionadas con los riesgos de inundación.
El Ejecutivo foral considera que disponer de información constituye la primera medida de autoprotección para ciudadanos y entidades. Medio Ambiente también está trabajando con los ayuntamientos después de que se hayan elaborado 50 Planes de Actuación Municipal ante Riesgo de Inundación (PAMRIS).
Estos documentos recogen los protocolos previstos en el Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones de Navarra. Su finalidad es establecer cómo deben actuar los municipios afectados ante episodios de crecidas o desbordamientos.
La ONU ha advertido de que el cambio climático es, ante todo, una crisis hídrica, ya que el incremento de las temperaturas afecta al agua y a su ciclo. Entre sus efectos se encuentran los patrones de precipitaciones impredecibles, las inundaciones, las sequías, la reducción de las capas de hielo y el aumento del nivel del mar.
La Oficina de Cambio Climático también está preparando nuevos materiales con los fondos del programa PIMA. Entre ellos figuran audiovisuales sobre planes de emergencia, tutoriales dirigidos a entidades locales para realizar simulacros y la instalación de nuevas estaciones de aforo.
Estos sensores permitirán conocer en tiempo real el caudal de los ríos y anticipar la respuesta ante posibles inundaciones. También se están editando materiales divulgativos con textos y gráficos que incluirán consejos de autoprotección, tanto generales como específicos para cuencas con un bajo tiempo de respuesta.
Toda esta información se incorporará progresivamente a la web del agua de Navarra. El portal ya incluye contenidos destinados a explicar cómo convivir con las inundaciones, unos fenómenos naturales inevitables cuyas pautas se están modificando por el cambio climático.
En Navarra hay actualmente 102 municipios afectados por tramos que las confederaciones hidrográficas han definido como Área de Riesgo Potencial Significativo de Inundación, conocidas como ARPSI. La nueva herramienta permite comprobar de forma directa si una dirección concreta se encuentra dentro de una de estas zonas.
La web del agua ofrece además una visión global de los recursos hídricos de Navarra, tanto de los ríos como de las aguas subterráneas. Los usuarios pueden consultar caudales en tiempo real gracias a las estaciones de aforo, entre ellas 28 pertenecientes al Gobierno de Navarra, además de las gestionadas por las confederaciones hidrográficas.
El mismo espacio digital permite conocer los niveles de llenado de los embalses y diferentes parámetros relacionados con la calidad de las aguas. El objetivo es concentrar en una única plataforma la información disponible sobre el agua en la Comunidad Foral.
Medio Ambiente también está ejecutando obras contra el riesgo de inundaciones en núcleos urbanos junto a las entidades locales. Tras una primera inversión de 5,5 millones de euros financiada mediante el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia del programa Next Generation, este año se ha iniciado una segunda fase.
Esta nueva etapa contempla actuaciones por otros 12 millones de euros, cofinanciados mediante el programa operativo FEDER. De forma paralela, el departamento trabaja en la recuperación del espacio y las dinámicas naturales de los ríos.
Uno de esos proyectos se desarrolla en el río Ebro, en colaboración con otras administraciones. Las actuaciones se enmarcan en la Estrategia Ebro Resilience, centrada en la gestión del riesgo de inundación en el tramo medio del río.
Existe además una tercera línea de intervención basada en la restauración fluvial, como la que se está desarrollando en el Bidasoa. Su objetivo es recuperar la conectividad de los ecosistemas y facilitar que las especies puedan desplazarse transversal y longitudinalmente a través de los cursos fluviales.
Parte de esa conectividad ha quedado interrumpida históricamente por presas y azudes, algunos de ellos todavía presentes pese a haber perdido el uso para el que fueron construidos. Medio Ambiente está identificando estas barreras en desuso para eliminarlas y permitir que el río recupere su discurrir natural.
La retirada de estas estructuras también puede mejorar la inundabilidad de los entornos próximos, ya que en determinados casos permite rebajar la cota del cauce y favorecer una dinámica fluvial más natural.