El Camping Murkuzuria se ha convertido en un refugio de invierno en el Pirineo navarro para quienes buscan nieve, calma y comodidad sin renunciar a la naturaleza. En plena montaña, este camping plantea un plan sencillo y apetecible: dormir caliente en un bungalow, comer bien en su restaurante y salir cada día a descubrir bosques y cumbres con el paisaje blanco.
A diferencia de otros alojamientos más impersonales, Murkuzuria ofrece una experiencia muy “de invierno”: tranquilidad, trato cercano y ese punto de desconexión que se nota en cuanto cae la tarde y el termómetro baja. La clave está en que el camping no se queda solo en el entorno. También cuida lo práctico.
El gran atractivo en esta época son sus bungalows equipados para el frío, pensados para descansar sin preocupaciones incluso cuando hay nieve. Cuentan con calefacción, cocina y ropa de cama, lo que permite llegar, instalarse y empezar a disfrutar desde el primer minuto. Esa sensación de “hogar” es lo que más valoran muchas escapadas invernales: volver de un paseo helado y encontrar un espacio cálido y listo.
El camping completa la estancia con servicios que marcan la diferencia en invierno. Dispone de restaurante, bar, cafetería y wifi, un conjunto que convierte el plan en algo muy cómodo, especialmente si se viaja en pareja, en familia o si lo que apetece es alternar excursiones con ratos tranquilos bajo techo. Además, admite mascotas, un detalle importante para quienes no conciben una escapada sin su perro.
La ubicación es otro de sus puntos fuertes. Está en Esparza de Salazar, una zona estratégica para moverse por el Pirineo navarro y acercarse a lugares muy buscados cuando llega el frío. Desde allí se puede plantear una visita a la Selva de Irati, uno de los escenarios más especiales cuando el invierno transforma el bosque. El entorno también permite organizar escapadas a zonas de esquí y a otros rincones de montaña cercanos.
Para quienes disfrutan del aire libre, Murkuzuria funciona como base para el senderismo invernal y el esquí. Es ese tipo de alojamiento que encaja con la idea de “salir a explorar y volver a descansar bien”. Además, el camping ofrece recomendaciones locales para rutas, algo muy útil cuando el invierno obliga a elegir planes con sentido común y a adaptar recorridos a las condiciones del día.
En el restaurante del Camping Murkuzuria el invierno también se disfruta a mesa puesta, con una cocina de temporada que apuesta por el producto Km 0 y sabores muy navarros.
La carta empieza con aperitivos sencillos y apetecibles, como gildas o croquetas caseras, y se completa con raciones pensadas para compartir, desde el Queso del Roncal con membrillo hasta la txistorra del valle de Salazar o unas rabas con allioli y limón. Hay cazuelitas contundentes para entrar en calor, como el ajoarriero de bacalao con huevo o la merluza con gambas gratinada, además de platos con patatas fritas caseras y ensalada, con opciones de carne, pescado y también alternativas como berenjena rellena vegana. Y para rematar, su propuesta incluye pizzas con harina ecológica y masa madre (con opción de base sin gluten) y hamburguesas personalizables, antes de cerrar con postres caseros como el brownie, la tarta tatin o la tarta de queso con mermelada. Una forma perfecta de volver de la nieve y alargar la escapada sin salir del camping.
En ese equilibrio entre naturaleza y comodidad aparece el ambiente que describen muchos visitantes: trato amable, tranquilidad y un entorno agradable para desconectar. En invierno, cuando hay menos ruido y más silencio, esa sensación se multiplica. Y el paisaje nevado hace el resto.
Si la idea es ir, hay tres recomendaciones claras. La primera: reservar con antelación, sobre todo si se busca un bungalow concreto o una fecha señalada. La segunda: consultar la información actualizada en su página web oficial o Instagram, especialmente en temporada de invierno. Y la tercera: aunque el camping ofrece comodidades, conviene llevar equipamiento propio para actividades de montaña, porque el plan se desarrolla en pleno Pirineo y el clima puede cambiar rápido.
Camping Murkuzuria se presenta así como una opción muy completa para el invierno: naturaleza nevada, bungalows cálidos, comida local y un punto de partida perfecto para rutas y días de esquí. Un lugar pensado para quien quiere frío fuera… y confort dentro.