La operación retorno del verano pone el punto final a las vacaciones para millones de personas con carreteras abarrotadas y un dispositivo especial de la Dirección General de Tráfico (DGT). En medio de este despliegue masivo de controles y radares, existe una infracción de 100 euros muy común en la que caen muchos conductores por mero despiste en trayectos familiares.
Hablamos de la mala gestión de la señal V-13, conocida coloquialmente como la 'L' de conductor novel. La normativa exige situarla de forma visible en la parte posterior izquierda del vehículo durante el primer año de carnet para alertar al resto de usuarios de la falta de experiencia. Llevarla tumbada o no colocarla supone una falta leve castigada con 100 euros de multa, pero el error más amargo ocurre en el sentido contrario.
En viajes donde se comparte el coche familiar entre padres e hijos o entre hermanos, es habitual que un conductor experimentado coja el volante sin acordarse de retirar la placa. La DGT contempla esto como una infracción, puesto que induce a error al resto de la vía simulando una inexperiencia inexistente, y la penaliza con la misma sanción económica de 100 euros.
A esta vigilancia especial por el uso indebido del distintivo se suma el intenso tráfico generado por el regreso de veraneantes, el retorno internacional en fronteras y eventos deportivos masivos. Un motivo más para revisar la bandeja trasera antes de arrancar la vuelta a casa.