• viernes, 05 de junio de 2026
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SOCIEDAD

Dos estudios revelan por qué el cheque bebé no basta para frenar la baja natalidad en España

Desde la Fundación "la Caixa" advierten de que el efecto de los incentivos directos es limitado

Imagen de archivo de unos padres con un bebé. FUNDACIÓN "LA CAIXA"
Imagen de archivo de unos padres con un bebé. FUNDACIÓN "LA CAIXA"

La baja natalidad en España no se corrige solo con ayudas económicas puntuales por nacimiento. Dos investigaciones impulsadas por el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” han concluido que los incentivos directos pueden provocar aumentos inmediatos de nacimientos, pero su efecto es limitado y no se mantiene en el tiempo.

Los estudios han situado el foco en los factores que condicionan la decisión de tener hijos a largo plazo. Entre ellos aparecen la estabilidad laboral, la conciliación y la reducción de los costes profesionales vinculados a la maternidad, en un país donde la media se sitúa en 1,1 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional.

La baja natalidad en España se ha convertido en una preocupación creciente por sus consecuencias económicas y sociales. El envejecimiento de la población, la posible escasez de mano de obra y la sostenibilidad del estado de bienestar han llevado a los gobiernos a impulsar distintas políticas familiares.

Sin embargo, las investigaciones han advertido de que estas medidas no siempre tienen el mismo resultado. También pueden influir en las decisiones de las empresas, especialmente cuando modifican los costes y los riesgos asociados a la contratación de mujeres con hijos.

El primer estudio, titulado ¿Los incentivos financieros impulsan la natalidad a largo plazo?, ha sido elaborado por Lidia Cruces y F. Javier Rodríguez, de la Goethe Universität Frankfurt, en el marco del proyecto europeo SUSTAINWELL liderado por la Universitat de Barcelona.

La investigación ha analizado los efectos del llamado cheque bebé, una ayuda universal de 2.500 euros por nacimiento introducida en España en 2007. Esa cuantía equivalía al doble de la media del salario bruto mensual de las mujeres.

Los análisis anteriores han mostrado que este tipo de políticas tiene un efecto positivo a corto plazo. Los nacimientos aumentaron un 6 % en los nueve meses posteriores a la puesta en marcha de la ayuda.

No obstante, al ampliar el periodo de estudio mediante un modelo que simula participación laboral y decisiones de fecundidad a lo largo del ciclo vital, el impacto sobre la tasa de natalidad total ha sido mucho menor. Según el estudio, apenas ha alcanzado el 3 %.

Esta diferencia ha reflejado que los incentivos económicos tienden más a adelantar nacimientos que a elevar de forma sostenida el número de hijos. Los investigadores han subrayado que “las dinámicas demográficas dependen de decisiones acumuladas a lo largo de la vida, no solo de respuestas inmediatas a estímulos puntuales”.

El informe también ha identificado una brecha entre la natalidad real y la deseada. Las mujeres en España declaran querer tener más hijos de los que finalmente tienen, pero las dificultades de conciliación y los costes laborales asociados a la maternidad condicionan esa decisión.

De hecho, diez años después del primer hijo, las mujeres tienen un 37,5 % más de probabilidades de trabajar a tiempo parcial. Además, sus ingresos son un 33,4 % inferiores de media.

La segunda investigación, titulada ¿Contribuyen las políticas de conciliación en España? El papel de las empresas, ha analizado el impacto de las medidas de conciliación laboral en las decisiones de contratación de las compañías.

El estudio ha advertido de que estas políticas no pueden evaluarse sin tener en cuenta la respuesta empresarial. Las medidas de conciliación influyen en la contratación, en la conversión de contratos temporales en indefinidos y en los despidos.

Los autores de este trabajo son Olympia Bover, del CEMFI; Nezih Guner, del CEMFI y del Banco de España; Yuliya Kulikova, del Okinawa Institute of Science and Technology y del International Institute for Applied Systems Analysis; Alessandro Ruggieri, del Institut d’Anàlisi Econòmica-CSIC y de la Barcelona School of Economics; y Carlos Sanz, del Banco de España y del CEMFI.

A partir de datos administrativos y de un modelo estructural del mercado laboral, los investigadores han identificado un equilibrio complejo entre fecundidad e ingresos. Las políticas que refuerzan la estabilidad laboral pueden favorecer la natalidad al facilitar la compatibilidad entre empleo y maternidad.

Sin embargo, también pueden generar efectos no deseados si las empresas anticipan mayores costes laborales futuros. En ese caso, puede reducirse la contratación o la conversión de contratos temporales femeninos en indefinidos.

El informe ha explicado que medidas como permisos de maternidad más largos, mayores prestaciones o una menor rotación laboral tienden a elevar la natalidad. Aun así, en muchos casos reducen la participación laboral femenina y los ingresos acumulados a lo largo de la vida.

También ha señalado que las políticas que refuerzan la estabilidad pueden aumentar el número de hijos, pero a costa de generar menos empleo, aunque este sea más estable. Por el contrario, las medidas que incrementan la fluidez del mercado laboral favorecen la contratación y elevan los ingresos, pero dificultan la compatibilidad entre maternidad y empleo estable.

La investigación ha mostrado además que las mujeres están infrarrepresentadas en sectores con jornadas largas. Este dato ha puesto de relieve la importancia de la flexibilidad laboral para reducir la penalización profesional asociada a tener hijos.

Las mujeres con empleos menos flexibles experimentan un crecimiento salarial más lento, especialmente después de la maternidad. ¿Qué ocurre cuando una medida pensada para proteger el empleo modifica también los cálculos de las empresas?

El estudio ha puesto como ejemplo la reforma de 1999, que introdujo el derecho a la reducción de jornada con protección del empleo. Tras su aprobación, aumentó el uso de esta medida entre las madres con contrato indefinido.

Pero también se observó una reacción empresarial adversa. Según la investigación, disminuyó la conversión de contratos temporales femeninos en indefinidos ante la expectativa de mayores costes laborales futuros asociados a la maternidad.

Ante este escenario, el análisis ha concluido que los subsidios destinados a incentivar la conversión de contratos temporales femeninos en indefinidos son una de las medidas más eficaces. Estas ayudas pueden compensar las reticencias empresariales y permitir mejoras simultáneas en maternidad e ingresos.

Ambos estudios han coincidido en que no todas las políticas familiares generan los mismos efectos. Muchas implican costes en términos de empleo o ingresos, por lo que resulta clave diseñarlas teniendo en cuenta tanto las decisiones de las mujeres como las de las empresas.

La baja natalidad en España no depende únicamente de transferencias monetarias. Según las investigaciones del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, el reto pasa por reducir los costes profesionales de la maternidad, mejorar la conciliación y reforzar la estabilidad laboral.

El Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” es un espacio de análisis, debate y reflexión que estudia los cambios que se producen en la sociedad y divulga el conocimiento de las ciencias sociales para favorecer el enriquecimiento del debate público informado.

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