El Congreso Internacional de Turismo Enogastronómico 2026 ha situado este jueves a Pamplona en el centro del debate europeo sobre el futuro del sector. La capital navarra ha acogido la primera edición de este encuentro en el marco de la 20ª edición de Navartur, con sesiones en Baluarte y en la Bodega Señorío de Otazu.
Organizado por el Gobierno de Navarra, el evento ha reunido a expertos nacionales e internacionales, productores, restauradores, operadores turísticos y responsables institucionales. El objetivo ha sido claro: convertir la sostenibilidad en una herramienta comercial real dentro del turismo enogastronómico.
Durante la inauguración, la consejera de Turismo, Rebeca Esnaola, ha defendido la profesionalización del sector y el posicionamiento de Navarra como destino con identidad propia. Ha subrayado que la enogastronomía forma parte de la esencia del territorio, ligada a la huerta, los vinos, la ganadería y la creatividad de sus chefs.
Esnaola ha asegurado que el Ejecutivo foral quiere “tejer una estrategia común que abarque toda la cadena de valor”. Además, ha recordado que varios proyectos cuentan con financiación de los fondos Next Generation, con el fin de consolidar un modelo competitivo y sostenible.
El Congreso Internacional de Turismo Enogastronómico 2026 ha puesto el foco en la conexión entre productores locales, restauración, operadores turísticos y entidades de promoción. Las ponencias han coincidido en que la trazabilidad, la autenticidad territorial y la digitalización son claves para acceder a mercados de mayor valor.
Una de las voces más influyentes del encuentro ha sido la experta italiana Roberta Garibaldi, referente europeo en turismo gastronómico. Ha explicado que la gastronomía se ha convertido en uno de los principales motivos de viaje en Europa y que el crecimiento ya no se limita a degustar platos, sino a conocer el origen y vivir experiencias auténticas.
Garibaldi ha advertido también sobre el reto de la digitalización y la inteligencia artificial. Según ha señalado, si los pequeños productores no se adaptan al nuevo ecosistema tecnológico, pueden quedar fuera del proceso de decisión y reserva del viajero actual.
Uno de los proyectos protagonistas ha sido “Del campo a la mesa”, impulsado por Turismo de Navarra junto a INTIA. Este programa piloto conecta a 50 productores navarros con 50 establecimientos hosteleros mediante una plataforma común de comercialización y logística.
El coordinador logístico, Íñigo Zeganda, ha explicado que el proyecto reduce costes, desplazamientos y emisiones. Por su parte, el productor Eduardo Lezán ha valorado que el modelo sitúa el producto local en el centro de la experiencia gastronómica. El restaurador Enrique Burón ha añadido que incluir el nombre del productor en la carta aporta autenticidad y valor al cliente.
El Congreso ha combinado conferencias, mesas redondas y un taller práctico orientado a trasladar la sostenibilidad al negocio. También ha incluido un espacio de networking con un lunch de Reyno Gourmet, que ha servido como demostración real de la calidad y trazabilidad del producto navarro.
Por la tarde, la actividad se ha trasladado a la Bodega Señorío de Otazu. Allí, los asistentes han participado en una visita técnica y una cata, reforzando el carácter experiencial del encuentro.
Con este Congreso Internacional de Turismo Enogastronómico 2026, Pamplona ha reforzado su posicionamiento como punto estratégico del sector. La jornada ha contado con profesionales de distintos puntos de España y del ámbito internacional, consolidando a Navarra como territorio comprometido con un modelo sostenible y orientado al valor añadido.
El evento ha estado financiado con fondos Next Generation de la Unión Europea dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.