SOCIEDAD
Polina, la navarra de 16 años que vive su primera Javierada: “Te cansas, pero te llena el espíritu”
La joven pamplonesa ha salido de madrugada con un grupo de alumnos y profesores del colegio Nuestra Señora del Huerto.
Polina Gorshkova, una joven de 16 años que estudia 4º de la ESO en el colegio Nuestra Señora del Huerto de Pamplona, ha vivido este sábado su primera Javierada junto a un grupo de unos 40 chavales. Lo ha hecho con ilusión, con cansancio acumulado por las horas de marcha y con una idea muy clara desde el principio: intentar completar todo el recorrido caminando.
“Es la primera vez que se nos da la oportunidad de hacer la Javierada completa en grupo y posiblemente repitamos”, ha contado Polina durante la peregrinación. La joven ha explicado que, cuando les hablaron de los 54 kilómetros desde Pamplona o de los 36 desde Monreal, tuvo claro que quería salir desde el colegio. “Me gustan mucho los montes y andar”, ha señalado.
La expedición ha arrancado a las cinco de la mañana. Según ha relatado, las primeras horas se han hecho más llevaderas por el ambiente del grupo y por el amanecer. “Al principio está bien porque ves el amanecer y, aunque te vas cansando, estás con tus compañeros. Te ríes de que todos estamos cansados”, ha dicho. La primera parada la han hecho en Monreal.
Para Polina, la experiencia está siendo exigente en lo físico, pero también especial en lo emocional. “Es una experiencia que a la vez te está cansando físicamente, pero a la vez el espíritu se está llenando por estar con tus compañeros y por disfrutar todos juntos de algo a lo que te has apuntado voluntariamente”, ha resumido.
La joven ha asegurado además que se lo está pasando bien y que está muy motivada para intentar llegar hasta el final. “Con los profesores, muy bien, porque se van a unir unos cuantos. Estoy bastante emocionada para ver si podemos completar los 54 kilómetros enteros. Espero llegar”, ha afirmado. Aunque el grupo cuenta con un coche de apoyo, su objetivo, igual que el del resto, es completar el trayecto a pie.
Polina también ha hablado de sus raíces. Es hija de padres rusos que llegaron a Navarra hacia los años 2000 y 2001, pero ella ha nacido aquí y tiene muy clara su identidad. “En casa hablamos en ruso y allí tengo mis raíces y las quiero mucho, pero yo me considero navarra navarra”, ha explicado.
Junto a ella ha caminado Alberto Berasain, de 42 años, profesor del colegio y responsable del grupo. Ha explicado que en esta Javierada han participado sobre todo alumnos de 4º de la ESO, de 1º de Bachiller y algunos de 2º de Bachiller. “Hemos salido 17 desde Pamplona y otros 22 desde Monreal. No sé si les sufro yo a ellos o ellos a mí. Nos sufrimos mutuamente”, ha bromeado.
Berasain conoce bien esta tradición. Ha contado que empezó a venir a la Javierada con 16 años, acompañado por su padre, y que desde entonces la ha realizado con distintos grupos. “Llevo ocho años en el colegio y este será el cuarto o quinto año que vengo con ellos”, ha indicado. Además, ha avanzado que el próximo fin de semana volverá de nuevo.
El profesor ha precisado que algunos estudiantes no han podido acudir esta vez porque tenían exámenes, aunque lo habitual es reunir cada año a entre 30 y 50 participantes. La previsión del grupo era llegar al albergue de Javier hacia las 18.00 o 18.30 horas, pasar allí la noche y asistir este domingo a la eucaristía, antes de regresar en los coches de los padres.
Las Javieradas 2026 se celebran los días 7 y 8 de marzo y también el 14 de marzo, con el lema “Invitados a la fe”. El proyecto solidario de este año se ha dirigido a Honduras, de la mano de la misionera navarra Angelines Lainez, con el objetivo de recaudar fondos para construir una casa cural en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Puerto Cortés.
En el camino, los peregrinos vuelven a contar con el puesto de avituallamiento gratuito de ASVONA en Loiti, que atiende a los caminantes por 35º año consecutivo. Además, Cruz Roja Navarra ha desplegado para esta edición cerca de 200 personas voluntarias y 23 puestos de socorro, entre fijos y móviles, a lo largo de los dos fines de semana de peregrinación.