El Mundial 2026 ha convertido a Erling Haaland, Vozinha y Lamine Yamal en los futbolistas que más se han revalorizado en Instagram. Los tres han encabezado un ranking elaborado por Francesc Pujol, profesor de la Universidad de Navarra, tras analizar la evolución de más de 1.200 jugadores.
El estudio ha relacionado el crecimiento de los perfiles con el rendimiento deportivo, la repercusión comercial y el retorno económico generado durante el torneo. Los datos han mostrado que una actuación destacada en el Mundial puede transformar en pocas semanas la marca personal de un futbolista.
Erling Haaland ha sido el jugador que más seguidores ha ganado. El delantero noruego ha sumado 34,5 millones, un crecimiento del 85%, al pasar de 40,8 millones antes del torneo a 75,3 millones después del Mundial.
Su aumento se ha producido tras la histórica participación de Noruega, que ha eliminado a Brasil y ha alcanzado los cuartos de final. Ningún otro jugador del Mundial 2026 ha conseguido una subida absoluta tan elevada.
La segunda posición ha sido para Vozinha, portero de Cabo Verde de 40 años. El guardameta llegó al campeonato con apenas 46.000 seguidores, pero sus actuaciones frente a España y Argentina le han permitido ganar cerca de 30 millones.
El crecimiento porcentual del portero ha superado el 60.000%. La actuación de la debutante Cabo Verde y las paradas de Vozinha han protagonizado una de las historias más inesperadas del torneo.
En tercer lugar se ha situado Lamine Yamal, que ha incorporado más de 14 millones de seguidores a su cuenta. El jugador español se ha consolidado así como una de las jóvenes estrellas con mayor impacto deportivo y comercial.
Leo Messi, pese a haber sido decisivo en el título de Argentina, ha ocupado la sexta posición. El argentino ha ganado 8,5 millones de seguidores, aunque ese aumento representa menos del 2% sobre una cuenta que ya tenía 515 millones.
“Sus 8,5 millones de nuevos seguidores suponen un incremento de menos del 2% sobre una base ya de 515 millones, la segunda marca personal más grande, después de Cristiano Ronaldo, y también la más difícil de seguir haciendo crecer”, ha explicado Francesc Pujol.
Por selecciones, España ha logrado la mayor revalorización conjunta de sus futbolistas en Instagram. Los jugadores españoles han ganado una media de 1,5 millones de seguidores y han superado los 36 millones en total.
Argentina, la otra finalista, ha ocupado la segunda posición en crecimiento medio. Su cifra total ha superado la española porque dos jugadores de España, Rodri y Unai Simón, no tienen cuenta en Instagram.
El tercer y cuarto puesto no han sido para las semifinalistas Francia e Inglaterra, que han aparecido en séptima y octava posición. Ese espacio lo han ocupado Noruega y Cabo Verde, impulsadas por el enorme tirón individual de Haaland y Vozinha.
España también ha colocado a cuatro futbolistas entre los 20 jugadores más revalorizados. Junto a Lamine Yamal han aparecido Marc Cucurella, Ferran Torres y Pau Cubarsí.
Cucurella ha sumado al impacto del torneo el impulso generado por su fichaje por el Real Madrid. Ferran Torres ha visto reforzada su marca tras marcar en la final, mientras que Pau Cubarsí ha sido reconocido como mejor jugador joven del campeonato.
Cubarsí y Cucurella han sido, además, los únicos defensas presentes entre los veinte primeros. El informe ha confirmado que los goles y el juego ofensivo generan normalmente más valor de marca que las paradas o las acciones defensivas.
Entre los 100 futbolistas con mayor incremento de seguidores han aparecido 40 delanteros, que han concentrado 131 millones de nuevos seguidores. Los 26 porteros y defensas incluidos en ese grupo han sumado conjuntamente 38 millones, una cifra 3,4 veces inferior.
“Estos jugadores encuentran en el torneo su gran escaparate, mientras que el impacto porcentual decrece con la edad”, ha señalado Pujol. El profesor ha precisado que las grandes estrellas veteranas todavía pueden sumar cifras importantes gracias a su enorme base de seguidores.
El análisis por edades ha reflejado que el Mundial 2026 ha beneficiado especialmente a los futbolistas jóvenes y a las estrellas emergentes. Para muchos de ellos, el campeonato ha supuesto una plataforma internacional difícil de conseguir durante la temporada regular.
El informe también ha estudiado la repercusión obtenida por los clubes de los jugadores participantes. El Manchester City ha liderado la clasificación con un crecimiento conjunto de 37 millones de seguidores entre sus futbolistas mundialistas.
Sin embargo, el 93% de ese incremento ha correspondido únicamente a Haaland. Por detrás se han situado el FC Barcelona y el Real Madrid, ambos con aumentos superiores a los 20 millones y un crecimiento más repartido entre sus jugadores.
El Atlético de Madrid ha ocupado la séptima posición. Además, casi la mitad de los clubes de élite con mayor impacto generado durante el torneo pertenecen a la Premier League inglesa.
La Premier también ha dominado la clasificación por competiciones. Sus 159 futbolistas mundialistas han ganado en conjunto 80,6 millones de seguidores, por delante de LaLiga española, que ha sumado casi 63 millones.
La distancia entre ambas ligas ha sido menor que la diferencia existente en el número de jugadores aportados al campeonato. En tercer lugar ha aparecido la Ligue 1 francesa, impulsada especialmente por el peso del PSG.
La competición francesa ha quedado por delante de las ligas alemana e italiana. La cuarta posición ha sido para la liga saudí, que durante los últimos años ha incorporado a estrellas consolidadas y leyendas como Cristiano Ronaldo.
Italia, que no ha participado como selección en este Mundial, ha ocupado una discreta novena posición en el ranking de competiciones. Su impacto en Instagram ha quedado lejos del registrado por la Premier League y LaLiga.
El informe completo también ha analizado el rendimiento de las publicaciones posteriores a la final, su evolución temporal, los comentarios, los ‘me gusta’ y el ciclo de vida del contenido viral.
El trabajo ha incluido tres estudios individuales centrados en Vozinha, el talento de Yan Dimandé y la estrategia de Michael Olise, basada en una comunicación visual de marca intencional.