• martes, 23 de julio de 2024
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SOCIEDAD

Ángela, la residente de la Misericordia que hacía pulseras: le recuerdan con un mercadillo solidario

Regalaba sus pulseras de abalorios a residentes y profesionales de la Casa de Misericordia. 

Residentes de la Casa de Misericordia organizan un mercadillo solidario para recordar a la fallecida Ángela Sancho. CEDIDA
Residentes de la Casa de Misericordia organizan un mercadillo solidario para recordar a la fallecida Ángela Sancho. CEDIDA

Ángela Sancho era una residente muy querida en la Casa de Misericordia. Allí, le conocían bien porque acostumbraba a regalar las pulseras de abalorios que hacía a todos los que se cruzaban en su camino. Esta anciana murió en septiembre y dejó un enorme vacío a los residentes y profesionales con los que compartía su día a día. Esta semana le han rendido homenaje organizando un mercadillo solidario en el que se han vendido esas piezas de abalorios que hacía con tanto amor. 

Sancho llevaba años viviendo en la Casa de Misericordia. Primero con su marido, fallecido en 2020, y ya después como viuda. La consideraban una veterana de la casa. En un post publicado en el Facebook de la Misericordia, varios comentarios recalcan el cariño que le profesaban residentes y profesionales

En uno de ellos, cuentan que Sancho invitaba a todo aquel que entraba a la unidad en la que se encontraba a visitar su habitación. Y era imposible salir de ella sin una de sus pulseras. Tanto que en San Fermín era habitual ver al personal y los residentes luciendo estos abalorios. 

Tras su muerte, encontraron que todavía tenían muchas pulseras, collares, broches y demás piezas de abalorios entre sus enseres. Algunas residentes, con la ayuda de las profesionales de la residencia, decidieron organizar un mercadillo solidario para recordar a su amiga

Residentes de la Casa de Misericordia organizan un mercadillo solidario para recordar a la fallecida Ángela Sancho. CEDIDA
Ángela Sancho solía regalar piezas de abalorios a profesionales y residentes. CEDIDA

El mercadillo abrió este jueves, dentro de la misma Casa de Misericordia. Y, en menos de tres días, ha vendido prácticamente todo el material que tenía a la venta. Además de las piezas hechas por Sancho, otros residentes han donado para la causa sus propias creaciones. 

Todo lo recaudado se va a destinar a la Fundación Tau, que desarrolla su misión en muchos países. Trabaja para promover la solidaridad y la cooperación, así como la sensibilización y el compromiso social contra la pobreza y la exclusión social, entre otras cosas. 

 


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