SOCIEDAD
El robot que ya ha ayudado en 50 operaciones de rodilla y cadera en la Clínica Universidad de Navarra
El sistema permite planificar la cirugía con un modelo en 3D de la articulación y guiar al especialista durante la intervención.
La Clínica Universidad de Navarra ha alcanzado un hito con un robot quirúrgico que ya ha comenzado a cambiar la forma de colocar prótesis de rodilla y cadera. El centro hospitalario ha realizado las primeras 50 operaciones con el robot Mako 4, un dispositivo de última generación que ayuda al cirujano a trabajar con más precisión mediante una reconstrucción en 3D de la anatomía del paciente.
La tecnología permite planificar de antemano la intervención y guiar al especialista durante la cirugía. El sistema se ha incorporado al Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra para mejorar la colocación de prótesis de rodilla y cadera en pacientes que necesitan este tratamiento cuando otras opciones ya no han dado resultado.
El funcionamiento del robot Mako 4 comienza antes de la operación. Al paciente se le realiza un TAC previo y, a partir de esa prueba, se crea un modelo en 3D de la articulación. Con esa información, el equipo médico decide antes de entrar en quirófano el tamaño, la posición y la orientación de la prótesis.
Según ha explicado el doctor Pablo Díaz de Rada, especialista del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología, “este equipo ha reducido prácticamente a cero el número de errores humanos a la hora de implantar una prótesis. La cirugía está planificada desde su comienzo con una precisión digital milimétrica”.
El robot también asiste al cirujano durante la intervención. Lo hace teniendo en cuenta la anatomía concreta de cada paciente y ofreciendo más información para tomar decisiones durante la colocación de la prótesis.
“Aunque los abordajes quirúrgicos son los mismos, al ser una cirugía robótica nos permite ser más respetuosos con las partes blandas y menos invasivos con el hueso, con lo que la recuperación es más rápida y, a los pocos días, los pacientes están caminando”, ha asegurado el doctor Díaz de Rada.
El especialista ha señalado que los resultados obtenidos hasta ahora están siendo “muy satisfactorios, sobre todo para los pacientes”. Gracias a esta tecnología, los tejidos blandos se resienten menos, las resecciones óseas son más precisas y se consigue una mayor preservación del hueso frente a las técnicas de corte manuales.
Las prótesis de rodilla y cadera son un tratamiento de última elección cuando las medidas conservadoras han fracasado. Así lo ha indicado el doctor Andrés Valentí, director del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra.
“Si bien una prótesis metálica no es equiparable a una rodilla sana, permite mejorar en gran medida el dolor y la calidad de vida”, ha explicado Valentí. El especialista ha añadido que el sistema robótico permite individualizar la técnica quirúrgica en cada paciente según su anatomía ósea, la morfología de sus piernas y los desequilibrios causados por el desgaste, las lesiones y el paso de los años.
Con estas primeras 50 intervenciones, la Clínica Universidad de Navarra ha consolidado el uso del robot Mako 4 en la cirugía de prótesis de rodilla y cadera, una tecnología que busca aumentar la precisión, reducir el impacto sobre los tejidos y favorecer una recuperación más rápida de los pacientes.