Golpe policial de envergadura en la capital navarra. La Policía Nacional desarrolla desde primeras horas de este miércoles una macrooperación que se ha saldado, por el momento, con al menos 26 personas detenidas en Pamplona y distintas localidades de la Comarca.
Los arrestos están directamente relacionados con las movilizaciones y los posteriores disturbios que tuvieron lugar el pasado 30 de octubre de 2025 en el entorno del campus de la Universidad de Navarra, cuando una protesta proetarra impidió la celebración de un acto del agitador Vito Quiles. Todos los detenidos han quedado a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Pamplona.
Este amplio despliegue da continuidad a una compleja investigación judicial y policial que arrancó el pasado otoño. Dentro de esta misma causa, los agentes ya habían practicado tres detenciones el 21 de noviembre y otras dos el pasado 5 de febrero. Con la intervención de hoy, la cifra de encausados se eleva de forma drástica hasta alcanzar la veintena larga de arrestos.
La reacción de los colectivos sociales no se ha hecho esperar. Tras conocerse la oleada de arrestos de esta mañana, los proetarras han lanzado un llamamiento urgente a la movilización ciudadana para mostrar su solidaridad con los jóvenes encausados.
A este respecto, se ha convocado una concentración de protesta para la tarde de este mismo miércoles, a las 19:00 horas, en la plaza de la Navarrería del Casco Viejo de Pamplona.
Los hechos que originan esta macrooperación se remontan al jueves 30 de octubre del año pasado. Aquella jornada, el polémico comunicador suspendió el mitin previsto en las instalaciones universitarias —dentro de su gira ‘España combativa’— debido a la decisión de la propia Universidad de Navarra de cancelar las clases y blindar el campus por motivos de seguridad, al constatar que el evento carecía de permisos formales.
Aquella tarde, cientos de proetarras se concentraron en las inmediaciones del recinto académico bajo la consigna “Ante el fascismo, tomemos las calles”. Aunque inicialmente un fuerte cordón policial de la Policía Nacional logró contener a los proetarras, estos agredieron brutalmente a un periodista de El Español que cubría la concentración.
La situación derivó en fuertes enfrentamientos que obligaron a la intervención de las unidades antidisturbios, empleándose material de dispersión, pelotas de goma y gas pimienta. Los altercados se trasladaron rápidamente al corazón de los barrios de Iturrama y Azpilagaña, donde se registraron barricadas con el volcado e incendio de contenedores y lanzamiento de objetos contundentes contra las fuerzas de seguridad. La jornada se saldó con múltiples personas heridas de diversa consideración, entre ellas un estudiante, el mencionado periodista y cuatro agentes de policía.