- viernes, 06 de febrero de 2026
- Actualizado 18:30
Antes de que Iniesta se convirtiese en el Iniesta de nuestras vidas; antes de que el pie de Iker Casillas marchitase todos los tulipanes regados de esperanza de los holandeses; antes, mucho antes de que el torso de un guipuzcoano recibiese la embestida de un pie loco y desatado en furia…