Qué casualidad que estos milagros arqueológicos siempre lleguen cuando el aberchandalismo necesita otro empujón para vender la oficialidad del euskera en toda Navarra.
El hallazgo ha aparecido en un recipiente de almacenaje del poblado del Valle de Aranguren y se suma a los testimonios de escritura vinculados a la Mano de Irulegi.
"El problema con la arqueología aberchándal es que no tiene una motivación científica, el conocimiento por el conocimiento, sino un fin político: hay que encontrar todo lo que el sistema ideológico salido que la cabecita demente de Arana diseñó, pasarlo del humo a lo concreto".