Una nueva inscripción aparecida en Irulegui ha abierto de nuevo la polémica sobre el origen del euskera. La Sociedad de Ciencias Aranzadi ha asegurado este jueves que la nueva inscripción en escritura vascónica podría testimoniar el primer numeral vascónico conocido. El hallazgo se ha presentado en Pamplona y procede de un esgrafiado realizado sobre un fragmento de cerámica.
La inscripción, leída como a[ba]ŕ o abaŕ, aparece en el borde de un recipiente de almacenaje fabricado en el propio poblado o en sus inmediaciones. Según la interpretación planteada por los investigadores, podría hacer referencia a la capacidad de la vasija.
El hallazgo se ha producido en Irulegui, un poblado vascón del Valle de Aranguren que fue atacado y destruido durante la Guerra Sertoriana. Su estudio arqueológico se desarrolla desde 2017 por iniciativa del Ayuntamiento del Valle de Aranguren, con el apoyo del Departamento de Cultura del Gobierno de Navarra.
La investigación está liderada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, en colaboración con diferentes universidades, bajo la dirección del arqueólogo Mattin Aiestaran. Hasta ahora se han excavado tres viviendas de aproximadamente 75 metros cuadrados de superficie.
En esas casas se han recuperado numerosos materiales arqueológicos, como armas, recipientes cerámicos, monedas, restos óseos de fauna y molinos. Entre esos restos han destacado ahora dos fragmentos cerámicos con inscripciones.
Uno de esos fragmentos ha sido localizado en el interior de la misma casa en la que se encontró la Mano de Irulegui. El otro ha aparecido en el exterior de esa misma vivienda, lo que refuerza la presencia de la escritura en la vida cotidiana del poblado.
El primero de los fragmentos apareció partido en dos partes y corresponde al borde de un recipiente de almacenaje. Su texto, escrito en un signario paleohispánico probablemente vascónico, es a[ba]ŕ o abaŕ.
La interpretación de esa palabra resulta especialmente relevante. Si abaŕ hiciera referencia a la capacidad del recipiente, la inscripción sería el primer testimonio conocido de un numeral vascónico.
Además, esa forma coincidiría exactamente con la que estudios recientes han atribuido también al numeral 10 en ibérico. Para ese término se ha propuesto una correspondencia con el vasco (h)amar, que significa 10.
Por ese motivo, el documento podría tener una gran importancia para conocer mejor las relaciones entre el vascónico, el ibérico y el vasco histórico. También permitiría avanzar en el estudio del euskera en sus fases antiguas o reconstruidas y su relación con el euskera actual.
La segunda pieza inscrita corresponde a la base exterior de un recipiente de uso personal de importación. Se trata de una pieza de tipología campaniense de barniz negro o pintado procedente de Italia.
Ese segundo fragmento presenta el texto basi. Según la interpretación planteada, podría corresponder a un nombre abreviado, quizá el del propietario del recipiente y de la casa.
El estudio epigráfico y lingüístico de los hallazgos ha sido realizado por Javier Velaza y Joan Ferrer, de la Universidad de Barcelona, y por Joaquín Gorrochategui, de la Universidad del País Vasco. El trabajo se publicará en el próximo número de la revista Palaeohispanica.
En la presentación han participado Mattin Aiestaran, director del yacimiento de Irulegui; Javier Velaza, catedrático de la Universidad de Barcelona; Joseba Asiron, alcalde de Pamplona; y Manolo Romero, alcalde del Valle de Aranguren.
Estos dos nuevos testimonios se suman al bronce epigráfico de la Mano de Irulegui, a los textos de las monedas y al stylus encontrado en el mismo poblado. Todos ellos ratifican la presencia de la escritura en la vida cotidiana de Irulegui.
Las piezas están expuestas en la muestra “De Irulegui a Pompelo. Los orígenes de una ciudad”, promovida por los Ayuntamientos de Pamplona y del Valle de Aranguren con la colaboración del Gobierno de Navarra.
La exposición puede visitarse en el centro cultural Civivox Pompelo todos los días, excepto los domingos. Además, Aranzadi ha organizado visitas guiadas tanto al yacimiento como a la muestra durante todo el verano, hasta el 12 de septiembre.