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COMERCIO LOCAL

Rocío se hace cargo de una frutería histórica de Pamplona que lleva 60 años abierta: "Ya conozco a todo el barrio"

El establecimiento lleva abierto alrededor de 60 años en el mismo local del segundo Ensanche de la ciudad. 

Rocío y Vicky en la frutería María Garijo de Pamplona. Navarra.com
Rocío y Vicky, en la frutería María Garijo de Pamplona. Navarra.com

Rocío Fernández Reyes, una soriana de 40 años, ha dado el paso que llevaba tiempo queriendo dar: ponerse al frente de su propio negocio. Después de una vida profesional vinculada al comercio y de siete años trabajando en Pamplona en el sector textil, ha encontrado la oportunidad en una tienda de barrio que ya conocía muy bien porque era clienta habitual.

Se trata de la Frutería María Garijo, situada en el número 7 de la calle Padre Calatayud, en el Segundo Ensanche de Pamplona. El establecimiento lleva alrededor de 60 años abierto en el mismo local y desde el pasado mes de junio tiene a Rocío al frente, después de que su anterior responsable, Aurelio Pérez Ramos, decidiera buscar relevo.

 

La nueva propietaria cuenta con experiencia previa en el sector. "He estado en textil y empecé en frutería. Luego cambié, pero en comercio he estado toda la vida", ha explicado. En Pamplona llevaba siete años trabajando en una tienda textil antes de decidirse a emprender por su cuenta.

La oportunidad apareció precisamente porque Rocío conocía el negocio desde el otro lado del mostrador. "Yo era clienta de Aurelio y me enteré de que lo traspasaba", ha recordado. Tener una tienda propia era una idea que llevaba tiempo rondándole, aunque hasta entonces no se había atrevido a dar el paso por la inversión y el riesgo que suponía empezar desde cero.

"Siempre había querido abrir mi propio negocio, pero siendo de Soria y no conociendo a tanta gente aquí no me atrevía porque es una inversión bastante grande", ha reconocido. En Garijo encontró algo diferente: una tienda consolidada, una clientela habitual y un modelo que ya había demostrado que funcionaba.

"Vi que la frutería funciona, que va bien, que es súper bonita, con producto de calidad y que es una tienda de barrio de toda la vida. Y dije: para adelante", ha señalado. Antes de hacerse cargo completamente del establecimiento, Rocío ha trabajado durante tres meses junto a Aurelio, aprendiendo el día a día del negocio y conociendo a los clientes.

Desde junio ya está al frente de la tienda y el balance de estos primeros meses ha sido positivo. "Va muy bien. Estoy muy contenta. Ya conozco a todo el mundo del barrio", ha explicado. Actualmente cuenta también con la ayuda de Victoria, 'Vicky', que trabaja con ella en el establecimiento.

Rocío ha tenido claro desde el principio que no quería revolucionar una tienda que ya funcionaba. "No he hecho cambios. Si funciona, ¿para qué vas a cambiar?", ha resumido. Tampoco tiene intención de modificar el nombre de Garijo, ligado desde hace décadas a la historia del pequeño comercio pamplonés.

Sí quiere introducir poco a poco algunos productos nuevos, aunque sin retirar los que ya ofrecía Aurelio. Entre sus planes está incorporar patés de la marca Malvasía, de Soria, así como conservas de sardinas o mejillones procedentes de La Coruña y otros productos gourmet de diferentes zonas.

"Aurelio tenía muy buen material. No quitaré nada, traeré algunas cosas para ver si funcionan", ha señalado. La tienda seguirá apostando de esta manera por fruta y verdura de calidad, además de conservas, mieles, aceites y otros productos seleccionados que han formado parte de su oferta durante los últimos años.

La historia de Garijo comenzó hace unos 60 años, cuando María Garijo abrió el establecimiento. Posteriormente continuaron con el negocio sus hijos hasta su jubilación y hace una década tomó el relevo Aurelio Pérez, que se convirtió en una nueva generación de la tienda pese a no pertenecer a la familia. Ahora el testigo ha pasado a manos de Rocío.

La soriana asegura que se siente plenamente integrada en Pamplona, donde vive junto a su marido, Jorge, también natural de Soria, y su hija Paula, nacida en la capital navarra. "Ella es navarrica", ha destacado. Rocío abre la tienda de lunes a sábado por la mañana hasta las 14 horas, aunque suele estar trabajando desde mucho antes. "Estoy con la puerta abierta de siete a ocho de la mañana y también podemos atender", ha explicado. Con esta nueva etapa quiere mantener vivo un negocio de barrio que ha acompañado durante décadas a varias generaciones de pamploneses.

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