Un antiguo local bancario de la calle Julián Gayarre de Pamplona se ha convertido en uno de los principales motivos de preocupación para los vecinos del barrio de la Milagrosa. Aseguran que lleva ocupado al menos dos años.
Se trata de la antigua sucursal de Caja Laboral situada en el número 36 de la calle Julián Gayarre, casi en la esquina con Juan María Guelbenzu. En su fachada se puede leer que está a la venta en una inmobiliaria de ámbito nacional.
El establecimiento cerró hace años y, según relatan los residentes de la zona, posteriormente comenzó a ser utilizado por un grupo de jóvenes extranjeros. Los vecinos aseguran que son marroquíes que entran y salen del inmueble de forma habitual.
La situación ha generado un creciente malestar entre quienes viven en esta zona de Pamplona, especialmente por el estado del local y por diferentes episodios que dicen haber presenciado durante los últimos meses.
"Rompieron los cristales, colocaron cartones y metieron colchones"
"Rompieron los cristales, colocaron cartones en las ventanas, metieron colchones, utilizan la luz de la red eléctrica… son moros y nadie hace nada. Llevan por lo menos dos años dentro", asegura uno de los vecinos consultados, que muestra su preocupación por lo que ocurre alrededor del establecimiento.
Los testimonios vecinales también aluden a un reciente robo sufrido por una mujer mayor en el entorno. "El otro día le robaron la cadena a una señora mayor. Vino la Policía Municipal y la acompañaron a denunciar a comisaría. Esto es un desastre", señalan.
Los residentes relacionan la inquietud que les provoca el local con una percepción más amplia sobre la evolución de la Milagrosa, uno de los barrios tradicionales de Pamplona y que, según explican, ha experimentado importantes cambios durante las últimas décadas.
"El barrio ha cambiado mucho", resumen varios vecinos. Aseguran que cada vez queda menos población que lleva toda la vida residiendo allí y que una parte importante de esos vecinos son ya personas mayores o próximas a la jubilación.
La transformación comercial de la Milagrosa
Ese cambio también se aprecia, según relatan, al recorrer sus calles. Muchos de los negocios tradicionales que durante décadas formaron parte de la vida cotidiana del barrio han ido desapareciendo.
Los vecinos ponen como ejemplo las zapaterías y pescaderías, establecimientos que antes eran habituales y que ahora resultan mucho más difíciles de encontrar. Algunas peluquerías y varios bares históricos continúan resistiendo.
Entre ellos mencionan establecimientos conocidos como Bodegas Leyre, Bodega Núñez o El Mochuelo. Otros negocios veteranos afrontan igualmente el final de una etapa, como la taberna Albéniz, cuyos responsables se encuentran próximos a la jubilación.
Al mismo tiempo, en las calles del barrio se han abierto durante los últimos años nuevos negocios regentados por población extranjera, entre ellos kebabs, supermercados y bares latinos, reflejo de la transformación demográfica y comercial que describen los propios residentes.
Una antigua sucursal bancaria marcada por los incidentes
El local que ahora centra las quejas vecinales tuvo durante años actividad bancaria como sucursal de Caja Laboral, antes de su cierre definitivo dentro del proceso de reestructuración que desembocó en la actual LABORAL Kutxa.
El establecimiento ya había sufrido distintos episodios vandálicos en décadas anteriores. Su cajero automático fue objeto de varios incidentes durante los años noventa y los primeros años de este siglo.
Ahora, con el local cerrado como oficina bancaria y ocupado desde hace tiempo, los vecinos de la calle Julián Gayarre vuelven a señalar ese mismo punto del barrio como uno de los lugares que más preocupación les genera en su día a día.