PAMPLONA
El Jueves Santo más espiritual de Pamplona ha recorrido en procesión el Casco Antiguo entre tambores y silencio
Pamplona ha celebrado este Jueves Santo su procesión con tres de sus pasos más reconocibles
La procesión del Jueves Santo en Pamplona ha vuelto a dejar este 2 de abril de 2026 una de las imágenes más sobrias y espirituales de la Semana Santa en la capital navarra. La Hermandad de la Pasión ha salido a las 20:00 horas desde su sede de la calle Dormitalería y ha recorrido el centro histórico en un ambiente de silencio, oración y penitencia.
Frente a otras citas más multitudinarias, la procesión del Jueves Santo ha mantenido su carácter íntimo y contemplativo por las calles del casco antiguo de Pamplona. El cortejo ha girado en torno a tres pasos muy reconocibles, La Última Cena, La Oración en el Huerto y El Prendimiento, acompañados por la banda de tambores de la Cofradía de la Flagelación de Logroño.
El recorrido ha sido breve, pero muy cargado de simbolismo. La comitiva ha partido de Dormitalería para seguir por Bajada de Javier, Merced, Juan de Labrit y la plaza de Santa María la Real, antes de regresar por el mismo entorno hasta su punto de salida.
Ha sido precisamente en Santa María la Real donde se ha vivido el momento central de la tarde. Frente a la iglesia, los pasos han quedado envueltos en un clima de oración y silencio absoluto durante un acto presidido por el arzobispo Florencio Roselló junto a los hermanos de la Hermandad.
La estampa ha vuelto a tener un peso especial en el corazón de Pamplona. La luz de las calles, las fachadas históricas del casco antiguo y el sonido seco de los tambores han reforzado el tono austero de una procesión marcada por el recogimiento.
Los portadores y penitentes han avanzado con la solemnidad propia de una hermandad fundada en 1887, que sigue sosteniendo una de las tradiciones religiosas más reconocibles de la ciudad. Esa continuidad histórica ha vuelto a notarse en una salida que no busca el espectáculo, sino la reflexión personal y el acompañamiento espiritual.
La procesión del Jueves Santo se ha centrado además en los primeros episodios de la Pasión, con referencias a la institución de la Eucaristía, la agonía en Getsemaní y la traición. Esa mirada explica por qué para muchos vecinos esta cita tiene un valor especial dentro de la Semana Santa pamplonesa.
Mientras el Viernes Santo llevará a las calles el Santo Entierro con un mayor despliegue y una presencia más numerosa de público, esta tarde ha tenido otro pulso. La Hermandad de la Pasión ha vuelto a convertir el centro de Pamplona en un espacio de devoción serena y silencio compartido.