Pamplona se consolida como uno de los destinos favoritos del norte de España. La Asociación de Hoteles de Pamplona ha hecho público este 7 de abril el balance de la Semana Santa 2026, y las cifras no dejan lugar a dudas: la ciudad ha registrado una ocupación media del 90,86% durante los días centrales del periodo (2, 3 y 4 de abril).
Este resultado supone un crecimiento de casi un punto y medio respecto al año anterior, demostrando que el atractivo de la ciudad se mantiene firme a pesar de que las vacaciones han caído este año en fechas muy tempranas.
El comportamiento de la demanda fue de menos a más, alcanzando su punto crítico de actividad el Viernes Santo (3 de abril), cuando la ocupación se disparó hasta el 97,45%. Durante esa noche, varios establecimientos del centro y la comarca alcanzaron el 100% de su capacidad. El sábado 4 de abril también mantuvo el pulso con un sólido 93,43%.
Aunque el mercado nacional sigue siendo el motor principal —con Cataluña y Madrid a la cabeza, seguidos de cerca por el País Vasco, Valencia y Andalucía—, este 2026 ha dejado una tendencia sorprendente:
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Turismo familiar: El perfil predominante ha sido el de parejas y familias con una estancia media de 2,29 días.
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Irrupción internacional: Mientras Francia se mantiene como el emisor más fiel, los hoteles del corazón de la ciudad han detectado un aumento significativo de viajeros de Estados Unidos y Australia.
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Presencia europea: También se ha registrado una afluencia notable de turistas procedentes de Alemania, Reino Unido, Irlanda e Italia.
La comparativa con el ejercicio pasado ratifica la solidez del destino. En 2025, cuando la Semana Santa cayó a mediados de abril con mejor tiempo, la ocupación fue del 89,40%. Los datos actuales, con ese 90,86%, confirman que Pamplona es ya una apuesta segura para los viajeros independientemente de lo que diga el calendario.