Pamplona va a vivir el próximo domingo 29 de noviembre una jornada completamente excepcional. La convocatoria de elecciones generales anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, va a coincidir de lleno con San Saturnino, patrón de Pamplona y uno de los días grandes del calendario de la ciudad.
Los pamploneses van a tener que compatibilizar durante todo el día colegios electorales, votaciones, mesas y recuentos con un programa festivo que habitualmente incluye gigantes, procesión, misa, música, actos institucionales y ambiente en las calles del centro.
La coincidencia va a transformar inevitablemente la rutina habitual de San Saturnino. Mientras miles de ciudadanos se desplacen hasta sus colegios electorales para votar, el centro de la ciudad va a mantener buena parte de la actividad propia de la fiesta patronal.
El día de San Saturnino en Pamplona suele comenzar temprano. Uno de los primeros grandes actos es la salida de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, que realiza además su última aparición del año y recorre varias calles hasta llegar a la Plaza Consistorial.
Gigantes y urnas desde primera hora de la mañana
En el programa habitual, la comparsa sale a las 9.30 horas desde la estación de autobuses, sólo unos minutos después de que se abran los colegios electorales.
Por este motivo, todo ese movimiento festivo va a coincidir esta vez con una jornada electoral que también comienza a primera hora de la mañana y que va a llevar a miles de personas a desplazarse por distintos barrios de Pamplona para ejercer su derecho al voto.
Otro de los momentos centrales de San Saturnino suele llegar poco después. A las 10.05 horas, la Corporación municipal sale habitualmente en cuerpo de ciudad desde el Ayuntamiento para dirigirse a la iglesia de San Saturnino.
Desde allí parte después la tradicional procesión en honor al patrón, que recorre la calle San Saturnino, la calle Mayor, el paseo del Dr. Arazuri, la calle Nueva y vuelve de nuevo hacia la iglesia.
La misa coincidirá con las horas centrales de votación
La iglesia de San Saturnino acoge a partir de las 11 horas la eucaristía en honor al patrón, oficiada habitualmente por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas.
En la celebración suelen participar también la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona, el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra, mientras la jornada electoral continúa desarrollándose simultáneamente en los colegios electorales de toda la ciudad.
El centro volverá a llenarse al mediodía
En torno a las 12.20 horas, una vez finalizada la misa, la Corporación regresa habitualmente a la Plaza Consistorial, donde la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y Duguna Folklore Taldea realizan sus bailes en honor a la ciudad.
Después, la comparsa inicia su regreso a la estación de autobuses por Mercaderes, Chapitela, Plaza del Castillo, Carlos III, Roncesvalles, García Ximénez, Tudela, Conde Oliveto y plaza de la Paz.
Una fiesta que seguirá mientras continúe abierta la votación
La peculiaridad de este año será que todos estos actos van a desarrollarse mientras los colegios electorales permanezcan abiertos y los pamploneses sigan acudiendo a votar.
Para muchos ciudadanos, el 29 de noviembre va a obligar a reorganizar horarios, especialmente entre quienes acostumbran a participar en los actos de San Saturnino, acudir al centro, asistir a la misa o disfrutar del ambiente festivo de la mañana.
El belén municipal se inaugura también por la tarde
Entre los actos habituales de San Saturnino figura también la inauguración del belén del zaguán de la Casa Consistorial, que suele celebrarse en torno a las 17.30 horas, además del encendido de las luces de Navidad en toda la ciudad.
La jornada de San Saturnino incluye además tradicionalmente actuaciones musicales. Coincidiendo con la festividad del patrón, La Pamplonesa ofrece dos conciertos extraordinarios, que se suman al resto de actos institucionales y festivos.
Por tanto, la ciudad va a tener que convivir durante horas con dos dinámicas completamente diferentes: por un lado, la celebración de uno de sus días más señalados y, por otro, la elección de los representantes que formarán las próximas Cortes Generales.