La Semana Santa de Pamplona ha arrancado este Viernes de Dolores con uno de sus momentos más solemnes y esperados. Miles de personas han acompañado en completo silencio el traslado de La Dolorosa desde la iglesia de San Lorenzo hasta la Catedral, en una escena marcada por la emoción, la tradición y el respeto.
La plaza del Ayuntamiento se ha convertido por primera vez en uno de los puntos más simbólicos del recorrido. Allí, la Cofradía de San Saturnino ha protagonizado uno de los instantes más conmovedores de la jornada al cantar a la Virgen durante su paso, un gesto que ha emocionado a muchos de los asistentes y que ha reforzado el carácter íntimo y sobrecogedor de este acto.
El traslado de La Dolorosa, una de las imágenes más queridas y reconocibles de la ciudad, ha reunido a miles de pamploneses y visitantes a lo largo de todo el itinerario. El silencio que ha acompañado la procesión ha acentuado todavía más la fuerza del momento, en un inicio de la Semana Santa pamplonesa que ha vuelto a mostrar el profundo arraigo de esta tradición.
Con este acto, Pamplona ha dado comienzo a unos días muy especiales para los cofrades y para muchos vecinos, que cada año viven con intensidad unas celebraciones en las que la devoción, la música y el recogimiento ocupan el centro de la ciudad. El paso de La Dolorosa hacia la Catedral ha dejado así una de las imágenes más emotivas de este arranque festivo y religioso.
LETRA DE LA CANCIÓN DEL TRASLADO DE LA DOLOROSA
Marcha María de luto hacia la Catedral
La ciudad reza al verla pasar
Cubren su rostro lágrimas por Jesús
El Hijo de sus amores, el que hoy Viernes de Dolores
Le espera alzado en la cruz
Silencio por la Virgen del Dolor
Pamplona viste de duelo en la muerte del Señor
Quisiera poder darle algún consuelo
Qué triste, pero qué hermosa está la Madre de Dios
Manto bordado, negro como azabache
Para una reina que llora en las calles
Pena en el alma, Señora de la Soledad
Que con profundo respeto vuelven a elevar al cielo
Los hombros de la Hermandad
Y a la luz de las candelas se aleja de San Lorenzo
Es tan grande su lamento que hasta ruegan las estrellas
Silencio, por la Virgen del Dolor
Pamplona viste de duelo en la muerte del Señor
Quisiera poder darle algún consuelo
Qué triste, pero qué hermosa está la madre de Dios
Qué triste, pero qué hermosa, María la Dolorosa