El Ayuntamiento de Pamplona colaborará un año más con la Korrika mediante un contrato de patrocinio publicitario con el que aportará 7.260 euros para apoyar su desarrollo y, según subraya, reafirmar su compromiso con la promoción del euskera.
La decisión llega después de la polémica política de los últimos días, con una sucesión de reacciones públicas a cuenta de la Korrika y su significado, y pese a que el debate sobre la politización de la carrera ha vuelto a situarse en primer plano.
Como es sabido, la Korrika es una carrera en la año tras año, desde 1980, grupos de proetarras la utilizan para reivindicar la libertad de los asesinos terroristas de ETA, sin que los organizadores hayan hecho jamás nada por evitarlo.
El patrocinio decidido unilateralmente por Asiron sin consultarlo con ningún grupo municipal, incluye presencia institucional del Ayuntamiento en los soportes publicitarios vinculados a la Korrika y la reserva de un kilómetro del recorrido: el kilómetro 776, como en años anteriores, que pasará por la Plaza Consistorial el domingo 22 de marzo a las 14.38 horas.
Además, la organización aportará al Ayuntamiento la grabación de ese kilómetro reservado, un material que, en la práctica, refuerza el componente institucional del acto y la imagen pública del Consistorio asociada a la carrera.
La Korrika 2026 comenzará el jueves 19 de marzo en Atharratze y finalizará el 29 de marzo en Bilbao, dentro de un recorrido que culminará en la capital vizcaína tras diez días de actividad.
En su nota, el Ayuntamiento defiende que con esta actuación refuerza su apoyo a actividades que fomentan el uso y la visibilidad social del euskera en la ciudad. Sin embargo, ese mensaje vuelve a chocar con el clima de tensión política que rodea la Korrika y con el uso partidista que se le atribuye en el debate público.
En la edición del año pasado, nada más pisar el término municipal de Pamplona, se sumaron a la carrera proetarras que exigían la libertad de los etarras Francisco Ruiz y Alberto Viedma, asesinos del concejal de Pamplona, Tomás Caballero.
El Consistorio ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que participe activamente y ha animado a los trabajadores municipales a sumarse al kilómetro reservado al Ayuntamiento “como muestra de implicación colectiva” con la promoción del euskera. Eso sí, no ha hecho ningún llamamiento a que se acuda a la carrera sin carteles proetarras y sin intención de manipular políticamente la carrera, tal y como se comprometió con los socialistas, quienes por cierto, desde este año, también apoyan la carrera proetarra.
El contrato se ha firmado conforme a la normativa vigente mediante el régimen especial de contratos de menor cuantía y tendrá una vigencia efectiva durante el tiempo necesario para la preparación y celebración del evento, sin posibilidad de prórroga.
Con este patrocinio, el Ayuntamiento vuelve a dar un paso más: no solo apoya la Korrika, sino que la institucionaliza con dinero público, presencia de marca municipal y un kilómetro propio en el corazón de la ciudad, en un momento en el que la carrera vuelve a estar en el centro de la controversia política.