El recrecimiento de Yesa se irá más allá del año 2030. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Carlos Arrazola, lo ha reconocido este viernes en el Senado, en respuesta a una pregunta de la senadora de Geroa Bai, Uxue Barkos.
Arrazola ha destacado la complejidad técnica y administrativa de una obra que acumula años de tramitación, modificaciones y retrasos. La respuesta se ha producido en la Comisión de Transición Ecológica del Senado, donde Barkos ha reclamado información clara sobre los plazos, la seguridad de la presa y la estabilidad de la ladera derecha.
El presidente de la CHE ha afirmado que “lo más importante por supuesto es la seguridad” y ha defendido que “la seguridad de la presa actualmente está garantizada”. También ha señalado que Yesa es “la presa más observada probablemente de España” y que cuenta con mejoras tecnológicas de vigilancia que no tienen la mayoría de las presas.
Arrazola ha explicado que el Gobierno de Navarra encargó un informe a una consultoría “prestigiosa” ante la desconfianza existente sobre la seguridad del proyecto. Además, el Ministerio encomendó otro dictamen al Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos con el mismo objetivo.
Según ha indicado, de esos informes ha derivado el cuarto modificado del proyecto, que está pendiente de aprobación. Ese documento incluye las sugerencias y mejoras planteadas por ambas consultorías, cuyos trabajos, según Arrazola, contaron con “los mejores expertos” en la materia y llegaron a conclusiones coincidentes.
El presidente de la CHE ha querido trasladar a los senadores la complejidad de la obra desde el punto de vista técnico. Ha recordado que el proyecto ha convivido con tres leyes de presupuestos distintas, tres cambios en el IVA y, en sus inicios, con un proceso penal contra el presidente de la Confederación y algunos directores generales del Ministerio de Medio Ambiente.
“Unos antecedentes tan complicados hacen que todos los procesos administrativos, que en este Estado son muy garantistas, lo sean todavía más”, ha explicado Arrazola durante su intervención en el Senado.
Sobre el cuarto modificado, el presidente de la CHE ha detallado que el procedimiento de aprobación tiene dos fases. La primera, de aprobación técnica, ya se ha llevado a cabo. La segunda, de aprobación económica, sigue pendiente.
En esa fase deben cumplirse varios trámites, como la audiencia al contratista, el informe de la Abogacía del Estado, el informe del Consejo de Estado y el informe de la Intervención General del Estado. Arrazola ha añadido que, al tratarse de una presa del Estado, el expediente lo tiene el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
“Esta es la explicación con la que les quería ilustrar por qué este modificado cuarto está tardando en aprobarse más de lo deseado por todos”, ha dicho el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Por su parte, Uxue Barkos ha insistido en que la prioridad debe ser la seguridad de las personas. “Lo que más nos preocupa es la seguridad de las personas”, ha subrayado la senadora de Geroa Bai.
Barkos ha afirmado que acompaña a los regantes navarros y aragoneses cuando reclaman una respuesta sobre cuándo llegará el agua. Sin embargo, ha recalcado que lo hace “acompañando primero” a los vecinos que se preguntan si la obra del recrecimiento de Yesa es segura.
“La incertidumbre en la seguridad de las personas es lo primero que debemos despejar, sin alarmismos, pero sin dilaciones en la respuesta”, ha señalado Barkos. La senadora ha advertido de que “el peor de los alarmismos es el que se genera por la falta de respuesta y por la falta de información”.
La representante de Geroa Bai ha recordado que se trata de una obra iniciada en el año 2000 y que acumula ya más de dos décadas de construcción. A su juicio, son también “casi dos décadas de retraso”.
Barkos ha explicado que la última fecha reconocida para el final de la obra era el año 2030. Sin embargo, ha señalado que esa previsión se hizo antes o en el entorno del cuarto modificado del proyecto.
La senadora ha recordado que en 2025 ya se indicó que, una vez aprobado el modificado, quedarían cinco años de ejecución. “El año 2030 por lo tanto se nos escapa del horizonte”, ha afirmado Barkos, antes de que el presidente de la CHE reconociera que la obra no estará finalizada para ese año.
Barkos también ha pedido explicaciones sobre la situación de las obras de refuerzo de la ladera derecha, anunciadas en 2025. Ha solicitado saber si esos trabajos van a suponer una solución definitiva, después de que se hayan mantenido intervenciones extraordinarias de refuerzo, la última por valor de 47 millones de euros.
La senadora de Geroa Bai ha reclamado además información sobre la posible aprobación del cuarto modificado en 2026, los plazos de ejecución posteriores y el impacto que todo ello tendrá en el calendario total del recrecimiento de Yesa.