El Gobierno de Navarra ha aprobado convertir en plazas de funcionario 134 puestos de trabajo del Servicio Navarro de Salud que hasta ahora estaban cubiertos con contratos temporales. La medida afecta a empleos que llevaban más de un año ocupados y que el Ejecutivo considera ya necesarios de forma estable dentro de la sanidad pública.
En otras palabras, el Gobierno ha decidido dejar de tratar esos puestos como empleos temporales y pasarlos a la plantilla orgánica del sistema sanitario navarro. Aunque los términos exactos que utiliza la Administración son “consolidación de plazas vacantes” y conversión en “puestos de régimen funcionarial”, en la práctica supone dar carácter fijo a esos puestos dentro de la estructura pública.
Eso sí, el cambio no significa que las 134 personas que ocupan ahora esos puestos pasen a ser funcionarias automáticamente. Lo que ocurrirá es que las plazas temporales desaparecerán como tales y se convertirán en vacantes funcionariales, que seguirán cubiertas de forma temporal por el mismo personal hasta que se convoquen los correspondientes procesos de oposición.
El portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, ha defendido que esta decisión busca mejorar la atención que se presta a los ciudadanos y avanzar en la estabilización del empleo público. Según ha explicado, también responde a necesidades de personal planteadas por el propio sistema sanitario navarro.
Desde la Dirección de Profesionales del SNS-O han señalado que estas plazas se crearon en su día por un aumento de la carga de trabajo, tanto en puestos asistenciales como no asistenciales. Sin embargo, ahora sostienen que el trabajo que realizan esos profesionales ya forma parte de la actividad habitual de los centros y que, por tanto, era necesario consolidar esos puestos.
Del total de plazas, hay 36 de enfermero, 31 de TCAE, 11 de servicios generales, 10 de fisioterapeuta, 9 de técnico especialista en radiodiagnóstico, 8 de trabajador social y 8 de administrativo, entre otras. También se incluyen 6 plazas de médico especialista, 5 de enfermero especialista, 7 de celador y distintos puestos técnicos.
La mayor parte de estas plazas, 106 en total, corresponden al Hospital Universitario de Navarra. Las otras 28 se reparten entre Salud Mental, Atención Primaria, el área de Estella, Servicios Centrales, el área de Tudela y el Banco de Sangre y Tejidos de Navarra.
El Gobierno ha subrayado además que esta decisión no supondrá más gasto. Según los datos facilitados, estas plazas ya se estaban pagando con las partidas actuales de personal del SNS-O. El coste anual asciende a 3.641.893,97 euros, de los que 2.748.284,73 euros corresponden a salarios y 893.609,18 euros a cotizaciones a la Seguridad Social.
Eso sí, el cambio no significa que las 134 personas que ocupan ahora esos puestos pasen a ser funcionarias automáticamente. Lo que ocurrirá es que las plazas temporales desaparecerán como tales y se convertirán en vacantes funcionariales, que seguirán cubiertas de forma temporal por el mismo personal hasta que se convoquen los correspondientes procesos de oposición.