Disfrutar de artistas de primer nivel internacional en las noches de San Fermín parece una meta cada vez más lejana para Pamplona. En plena polémica ciudadana por el progresivo declive de las actuaciones de la Plaza del Castillo, el debate político ha terminado por destapar una llamativa contradicción en el Ayuntamiento. EH Bildu y el PSN han reconocido abiertamente en comisión municipal que el presupuesto actual para los conciertos de las fiestas es totalmente insuficiente. Sin embargo, en una decisión que ha encendido las críticas de la oposición, ambas formaciones se han aliado para votar en contra de aumentar el dinero destinado a contratar mejores bandas.
El desencuentro ha tenido lugar este martes en la Comisión de Asuntos Ciudadanos. El grupo municipal de Unión del Pueblo Navarro (UPN) ha presentado una declaración formal para exigir un incremento urgente en la partida de los conciertos de San Fermín con el objetivo de configurar carteles mucho más "ambiciosos, diversos y atractivos para todos los públicos". Una petición que responde al malestar de miles de pamploneses que, tras conocerse las contrataciones de este año, han denunciado que la Plaza del Castillo ha perdido por completo el gancho comercial y el nivel de los que gozaba en tiempos pasados.
La realidad matemática que asfixia al escenario central de las fiestas es incontestable. La partida presupuestaria que gestiona el área de Cultura se encuentra prácticamente congelada desde hace años en el entorno de los 240.000 euros. Mientras tanto, el sector musical ha experimentado una transformación radical con una subida masiva y sostenida de los cachés de los artistas a nivel global. El resultado directo es una pérdida alarmante de la capacidad de contratación del consistorio, situando a Pamplona muy por detrás de los grandes carteles festivos de otras capitales del entorno.
A pesar de que todos los grupos políticos participantes en el debate coincidieron punto por punto en el diagnóstico de que el dinero disponible es del todo escaso, la propuesta de ampliación económica fue rechazada en bloque por los votos de EH Bildu, Geroa Bai, Contigo-Zurekin y el PSN.
Desde la formación foralista han calificado la postura del bloque de gobierno y sus socios socialistas como "directamente incomprensible". "Todos han admitido que el presupuesto es insuficiente y, a pesar de ello, se han opuesto a aumentarlo, que era lo único que pedíamos. La única razón por la que han votado en contra es que la propuesta la ha presentado UPN", han denunciado con dureza tras la votación.
Con este carpetazo económico, los colectivos ciudadanos y los hosteleros ven confirmado el peor de los pronósticos: el modelo de gestión cultural de Joseba Asiron condena a San Fermín a mantener un perfil bajo en sus noches musicales, limitando las opciones de ocio masivo en la calle en favor de criterios políticos que siguen sin convencer al grueso de los pamploneses.