El tercer encierro de San Fermín, con los veloces y corpulentos toros de Victoriano del Río, ha pasado una dura factura a varios de los corredores más experimentados del recorrido. El percance más destacado de la mañana lo ha sufrido Jokin Zuasti, vecino de Villava de 68 años y una de las figuras más reconocibles de los adoquines —habitual también como analista en las retransmisiones televisivas—, quien se encuentra ingresado tras sufrir una fractura en una pierna en el tramo del Callejón.
Haciendo gala de la entereza y la filosofía propia de los mozos veteranos, Zuasti ha atendido a los medios desde el centro hospitalario, asumiendo la gravedad de la lesión como parte de la liturgia de la carrera: "Una rotura, nada de quejas. Unas veces sale bien y otras sale mal. Es lo que se tiene y no hay nada de lo que lamentarse", ha manifestado. El mozo y entrenador de judo ha explicado que el accidente se produjo al verse desestabilizado en la bajada hacia la plaza: "He tenido mala suerte porque alguien me ha hecho palanca y se me ha caído encima". Aunque inicialmente los médicos le plantearon una intervención quirúrgica inmediata, prefiere valorar la situación con calma antes de decidir.
"Este año se acabaron las carreras": el balance de los habituales
El ritmo endiablado de la manada madrileña ha dejado las salas de urgencias repletas de testimonios de corredores habituales que han visto truncadas sus fiestas:
- Lesión de clavícula en Estafeta: Otro mozo habitual relata cómo un astado le golpeó por la espalda en mitad de la calle. "Al caerme se me ha salido la clavícula y luego me ha pasado la manada por encima. Tengo que reposar, así que este año se acabaron los encierros", explicaba con resignación, admitiendo que los toros le sorprendieron por la velocidad que llevaban.
- Un golpe en el rostro: "Mañana vuelvo a ponerme delante" La otra cara de la moneda la protagoniza un corredor al que un toro golpeó de lleno en la cara tras caer al suelo. A pesar de tener el pómulo muy dolorido, las pruebas descartaron fracturas: "Estoy sano", afirmaba rotundo y totalmente decidido a volver a correr este viernes.
- Hombro luxado en el Callejón: A otro de los mozos heridos se le salió el hombro derecho al formarse un bulto de gente justo ante la llegada del primer animal. El corredor quiso destacar la "superrápida" intervención de Cruz Roja y de la enfermería de la plaza para reducir la luxación en el acto.
- Contusiones y traslados: El castellonense Adrián Barreda terminó en el hospital tras sufrir un mareo derivado de una caída previa en los accesos a la plaza, mientras que Víctor Cerisuelo, con seis años de experiencia en Pamplona, fue arrollado en Estafeta sufriendo lesiones en el hombro y el tobillo.